Quantcast

Cómo hacer un rabo de toro al vino tinto que deje la carne tierna

El rabo de toro al vino tinto es una receta de las más tradicionales y deliciosas que existe en nuestra cocina. Este tipo de platos se preparan en ocasiones especiales y son el resultado de un producto de calidad, cocinado con unas manos especialistas en carne y que son las encargadas de proporcionarle el cuidado y amor que necesita. Es un tipo de guiso que necesita tiempo, se prepara a fuego lento y hace que cualquier cocina adquiera una atmósfera indescriptible. Si deseas tener en tu mesa este plato en su versión más auténtica. Toma nota de esta receta porque siempre queda bien.

También deberás tener en cuenta que tu carne quede tierna. De esta manera, conseguirás el punto perfecto para que al masticarla quede espléndida. Seguro que tus comensales o a quién des a probar esta receta, quedará prendado y querrá saber más sobre cómo la has hecho. Te aseguramos que es increíble, solo lee este artículo y después disfruta.

Origen de la receta

Sevilla

Dentro de la gastronomía española, hay recetas propias de alguna comunidad autónoma en concreto, que han traspasado sus fronteras para formar parte del repertorio general. Este es el caso de la receta de carne de la que hoy vamos a hablar, rabo de toro al vino tinto o rabo de toro cordobés. En otros sitios, como Sevilla, este plato se conoce como cola de toro.

Se trata de una receta muy antigua, ya Marcus Gavius Apicius, gastrónomo romano (siglo I d.C.) reflejó en su De re coquinaria, recetas con este manjar. Posteriormente el cocinero Kitab al-Tabij, en su tratado de cocina incluía recetas con rabo de toro, allá por el siglo XIII. No fue hasta mediados del siglo XIX, cuando la receta comenzó a formar parte del repertorio de las casas cordobesas, debido, a buen seguro, por ser esta una época de auge del mundo taurino y de quienes lo representaban.

Fueron las familiar más humildes de la ciudad las que, más por necesidad que por otra cosa, esperaban pacientes después de cada festejo taurino, a que los empresarios le regalaran rabos, orejas, vísceras y resto de casquería, reservando para sí las partes más nobles. Se trata de un guiso tradicional, un estofado de la carne con verduras hasta que esta haya quedado bien tierna mediante una cocción lenta. Te animo sin duda a que lo prepares en casa.