Compartir

Los hechos ocurrieron el pasado domingo durante la Semana Taurina de Algemesí, en Valencia, cuando un toro se coló en una vivienda particular y subió hasta el tercer piso.

Una vez allí se coló en el piso de una vecina, Amparín, que aún se está recuperando del susto. Al escuchar los gritos de sus vecinos a Amparín le dio tiempo a esconderse en el baño mientras escuchaba cómo el toro destrozaba su casa. Diez largos minutos estuvo el animal desorientado dentro de su vivienda.

Al final, unos mozos de pueblo ayudados por el pastor lograron sacar de la vivienda al toro tirándole del rabo.

Amparín, por su parte, tuvo que ser atendida de un ataque de ansiedad.

Al parecer incidentes similares se han producido en estas fiestas en otras ocasiones. Incluso los vecinos han metido a los toros de motu propio en alguna ocasión, a pear de que se trata de un práctica muy peligrosa.