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La diferencia entre estar ‘enmallao’ de hambre y caer en el pecado de la gula

Las sensaciones de tener hambre o gula pueden ser muy parecidas, sobre todo en momentos como el actual en el que pasamos la mayor parte del día metidos en casa. El confinamiento cambió nuestro hábitos por completo y el cuerpo necesita ir acostumbrándose poco a poco a estos cambios tan drásticos. Por este motivo, te vamos a enseñar a diferenciar cuando tienes hambre o si simplemente se trata de gula.

Antes de todo hay que explicar que el hambre es una sensación fisiológica que emite el cerebro cuando pasa bastante tiempo sin ingerir alimentos. La hipoglucemia, estimula al hipotálamo lateral y produce estímulos que nos obligan a comer, mientras que los ácidos grasos, la colesterina y la serotonina estimulan al hipotálamo y nos producen la sensación contraria del hambre: la saciedad. Mientras que la gula es una sensación que no surge porque el cuerpo no haya ingerido alimentos, sino que evoca al gusto de comer por mero placer.

LA GULA EN CASA

hamburguesa

Estando en casa es más difícil controlar los impulsos que te manda el cerebro. El primer consejo es evitar comprar productos ultraprocesados que favorecen que la ingesta sea continuada y no puedas parar de comerlos. Si no tienes estos productos en tu despensa, evitarás caer en la tentación repetidas veces.

No hay que criminalizar el poder darse un capricho de vez en cuando, pero hay que controlarlos. Por ejemplo, si estás viendo una película y te apetece tomar un aperitivo, puedes hacerlo. El principal problema de comer mirando una pantalla es que no nos damos cuenta de lo que comemos y lo hacemos de una manera mucho más rápida que si comiéramos sin nada delante. Come despacio, saboreando el alimento y tu cuerpo creará una sensación de saciedad en la que no te pedirá más comida.