Ya casi a mediados de octubre, el verano parece un lejano recuerdo de otra época. El otoño se deja notar. Los días se acortan, se levanta el frío y los árboles empiezan a amarillear. En el campo y la montaña, el paisaje va tomando ese tono ocre que invita a la nostalgia y el recogimiento. Si eres de los que disfrutas paseando con botas y un abrigo, si no te importa la lluvia y tienes ganas de recorrer España, toma nota.
Aquí va una lista de pueblos que, por sus paisajes y entorno, pareciera que están hechos para ser visitados en estos meses de otoño. Prepárate una maleta pequeña, lo justo y necesario para el fin de semana, ¡y a la carretera!
4Liérganes (Cantabria)
Liérganes es un pequeño pueblo cántabro perteneciente a la comarca de Trasmiera. La existencia del pueblo se remonta, al menos, hasta el año 816. Es entonces cuando se tiene constancia de la existencia del monasterio de San Martín de Liérganes.
Un paseo por sus calles nos basta para darnos cuenta del enorme valor artístico, histórico y arquitectónico de Liérganes. Nos cruzamos con edificios barrocos y neoclásicos, palacios indianos, capillas, ermitas, puentes…
Esta localidad cántabra es todo un regalo para los sentidos. Para la vista, por supuesto, pero también para el gusto. La gastronomía de la comarca es uno de los motivos que justifican la visita.

