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El Ayuntamiento de Massanasa, en Valencia, se ha visto obligado a cerrar la piscina municipal de la localidad al descubrir que había heces humanas flotando en el agua.

Según el diario ‘Levante‘, a lo largo de la semana hasta en cuatro ocasiones se han localiado este tipo de excrementos. De momento se desconoce si es debido a una gamberrada o a una incontinencia infantil.

El alcalde de la localidad, Paco Comes, ha instado a los socorristas y al resto de empleados del recinto a que extremen la vigilancia sobre los bañistas, aunque reconoce que es difícil dado que se trata de un recinto para 400 personas.

El edil, que lamenta lo sucedido, asegura que no hay riesgo para la salud y que hasta el momento se ha evitado la clausura total:

“Cuando se ha detectado la defecación, se ha activado el protocolo de seguridad, que obliga asacar a la gente del agua y verter un líquido en el agua para desinfectarla de las posibles bacterias. Ese proceso dura aproximadamente una hora. Por ello, el personal de la piscina aconseja a los usuarios que estén allí, que se queden en las zonas de ocio habilitadas y esperen el tiempo que dura la desinfección”.