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El deportista portugués Anri Egutidze fue descalificado del Grand Slam de Judo, que estos días se celebra en Bakú (Azerbaiyán), después de que su teléfono móvil se le cayera al tatami en plena pelea.

Egutidze se enfrentaba al sueco Robin Pacek y tras 13 segundos de lucha, el kimono del portugués se abrió y dejó caer un terminal móvil.

Pacek recogió el dispositivo del suelo, se lo enseño al árbitro y éste eliminó a Egutidze.