Cae en Cataluña una banda que producía tabaco ilegal de 13 marcas

La Policía Nacional, en una operación conjunta con la Agencia Tributaria y el Ministerio del Interior de Bulgaria, ha desarticulado en Cataluña una organización criminal internacional de origen búlgaro especializada en la fabricación ilícita de cigarrillos y en su posterior distribución por diferentes países de la Unión Europea.

Según informó la Policía, en el marco de esta operación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 5 de Sabadell, han sido detenidas 22 personas en Tarragona y Barcelona, 15 de ellas de nacionalidad ucraniana, dos de nacionalidad búlgara, tres españoles, un moldavo y un marroquí. En la operación se registraron nueve inmuebles, todos ellos en Cataluña.

Los arrestados transportaban el tabaco a granel desde Bulgaria y, una vez en España, era transformado en cigarrillos en las distintas fábricas de las que disponían en Cataluña, que contaban con la maquinaría precisa para realizar la fase primaria –mezcla del tabaco según la marca- y fase secundaria -transformación del tabaco picado y mezclado en cajetillas y, finalmente, en cartones-.

La banda distribuía los cigarrillos por diversos países de la Unión Europea -principalmente Alemania, Reino Unido y España- y blanqueaban los beneficios económicos a través de un entramado de empresas.

200 TRABAJADORES

El cabecilla de la organización, que había tejido una red de empresas dedicadas a la construcción de viviendas, al transporte por carretera de todo tipo de mercancías y a la compra de empresas en el extranjero, contaba con más de 200 trabajadores dedicados a la construcción de viviendas.

Durante la época de campaña, los trabajadores vivían en el interior de las naves con las puertas cerradas, sin ventanas y tan incomunicados con el exterior que, incluso, desconocían el país en el que se encontraban.

Las investigaciones comenzaron en junio de 2017 cuando los investigadores tuvieron conocimiento de la existencia de un grupo de delincuencia procedente de Bulgaria, organizado para cometer actividades presuntamente delictivas y constitutivas de delitos de contrabando, contra la propiedad intelectual, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal y contra la Hacienda Pública.

Las pesquisas permitieron determinar que el cabecilla de la banda desarticulada estaba perfectamente asentado en España y había desarrollado una red de negocios legales en los que amparaba su actividad criminal. Esta persona, unida a otras de su confianza entre los que se encontraban un español y un moldavo, había tejido una red de empresas dedicadas a la construcción de viviendas, al transporte por carretera de todo tipo de mercancías y a la compra de empresas en el extranjero.

En los dos centros donde el entramado delictivo producía tabaco se falsificaban 13 marcas distintas de cigarrillos con leyendas en castellano e inglés. También se falsificaba tabaco de pipa de agua o ‘shisha’ de una prestigiosa marca árabe.

(SERVIMEDIA)