Nueve de cada diez españoles comparan precios para ahorrar en la cesta de la compra: hasta un 10% menos

El 90% no mete un producto en el carrito sin contrastar alternativas, según el informe de Ipsos para Amazon. El ahorro estimado va del 5% al 10% del ticket, a cambio de hasta 20 minutos de búsqueda por pedido.

Nueve de cada diez españoles comparan precios antes de meter un producto en la cesta. El ahorro: entre un 5% y un 10% del ticket.

El dato sale del informe 'El valor de comparar: decisiones de compra y ahorro en los hogares en España', elaborado por Ipsos para Amazon y difundido por Servimedia. El 80% vigila el coste de los artículos con más lupa que hace un año y seis de cada diez lo hacen ya por norma.

La lealtad a una sola enseña se ha roto. Solo el 16% admite comprar en su tienda de cabecera sin mirar de reojo a la competencia, y el 85% reconoce haber abandonado alguna vez su supermercado tras toparse con precios mejores enfrente. Un 19% lo hace de forma sistemática.

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Cuánto se ahorra de verdad (y cuánto tiempo cuesta)

Vamos por partes. La rebaja estimada va del 5% al 10% del ticket, pero no cae del cielo: se paga en minutos. El 49% invierte entre 5 y 20 minutos por pedido solo en cotejar referencias, y un 25% supera los 20 minutos.

El rastreo se reparte entre varias pantallas. El 34% consulta una media de tres plataformas digitales antes de decidirse y un 17% estira la prospección hasta cuatro o cinco comercios distintos. Traducido: comparar ya es un trabajo no remunerado.

El ahorro existe, pero se paga con un bien que casi nadie tiene de sobra: veinte minutos y algo de cabeza cada vez que toca llenar la nevera.

Y ojo con el reloj. Quien liga turnos, quien hace pluriempleo (tener más de un trabajo a la vez) o quien llega a casa a las diez de la noche no compite en igualdad de condiciones en esta liga del céntimo.

Qué se mira más: la carne, el pescado y la fruta de temporada

El escrutinio no es uniforme. La carne y el pescado son los productos más comparados (51%), seguidos de las frutas y verduras de temporada (41%). Son también los que más se han encarecido, así que la lupa va donde duele.

Por detrás quedan el cuidado personal (35%), los básicos de despensa no perecederos (34%) y la droguería y limpieza del hogar (30%). En el furgón de cola: bebidas (21%), lácteos (20%), alimentación de mascotas (12%) y cuidado infantil (3%).

comparar precios supermercado

Las estrategias también se afinan. El 43% rastrea el precio exacto de una misma marca en distintos distribuidores, el 37% mira el precio por kilo, litro, o unidad, el 35% persigue ofertas agrupadas o formatos familiares y el 29% compara sin complejos la marca prémium con la marca blanca.

El súper del futuro ya compite con algoritmos (y el tiempo sigue siendo tuyo)

Aquí viene lo importante. Las cadenas digitales han convertido la comparación en su arma comercial. Amazon Fresh, operativo en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Guadalajara y sus coronas metropolitanas, monitoriza de forma automatizada más de un millón de referencias del sector para igualar o rebajar en tiempo real los precios del resto de operadores.

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En categorías concretas se nota: rebajas de hasta el 25% en frutas y hortalizas, de más del 15% en pescado fresco y de doble dígito en carnes y bebidas, lo que se traduce en una merma cercana al 10% del presupuesto semanal. David Torrejón, responsable de Amazon Fresh en España, lo resume con una frase: 'los clientes no deberían tener que elegir entre comodidad y buen precio'.

Un precedente cercano ayuda a entender el giro. La comparación dejó de ser cosa de ahorradores pacientes cuando la inflación alimentaria —esa que mide el INE cada mes— se instaló en los lineales hace unos años; lo que entonces era una medida de emergencia se ha quedado como costumbre. Y hay un detalle incómodo: el 10% de ahorro no lo captura igual todo el mundo. Quien tiene tiempo, sí. Quien no, paga la diferencia sin haber elegido.

El siguiente paso va justo en esa dirección: compras programadas en franjas cerradas, reposiciones automáticas según el historial y asistentes de inteligencia artificial generativa capaces de montar un menú con lo que hay en la nevera y encargar lo que falta. Cómodo, desde luego. La pregunta es si esa comodidad te la cobran en el ticket o te la cobran en datos. Toca leer la letra pequeña de esas suscripciones antes de que lleguen a tu barrio.

En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)

  • 💸 ¿Qué ha cambiado? Comparar precios en el súper ya es norma: el 90% lo hace y recorta entre un 5% y un 10% del ticket.
  • 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier hogar que llene la nevera, con la carne, el pescado y la fruta como productos más vigilados.
  • ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Cotejar tres enseñas antes de pedir, mirar el precio por kilo y no fiarte de la marca de siempre.