Adif rechazó tres de las cinco recomendaciones de seguridad que le hizo la CIAF y no revisó los protocolos del LZB. Dieciséis meses después, el accidente de Urda, con 69 muertos, ha devuelto aquellos avisos al primer plano.
Cinco avisos, tres 'no procede' y ningún avance acreditado
El origen está en Cuenca. El 25 de junio de 2024, un AVE se pasó de largo una señal de parada en la estación de Cuenca-Fernando Zóbel. El ERTMS, el sistema europeo que frena solo ante una infracción grave, detuvo el tren. El centro de control de Adif en Albacete autorizó al maquinista a seguir sin identificar el rebase. Dos minutos y medio después, otro controlador ordenó parar el convoy. No hubo víctimas.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) examinó el caso y en junio de 2025 formuló siete recomendaciones. Cinco iban dirigidas a Adif para limitar el margen que se deja a las órdenes erróneas o a los fallos humanos. Según la documentación consultada por El Mundo, el gestor ferroviario despachó tres con un 'no procede'.
Ninguna de las cinco figura como cumplida en la última memoria de la CIAF, publicada en octubre. Todas seguían oficialmente 'abiertas', según la información que trasladó la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. No consta avance en ninguna de las cinco.
Qué dejó sin revisar Adif y por qué importa ahora
Una pedía estudiar la desconexión del ERTMS nivel 1 donde convivía con el nivel 2; Adif alegó problemas de compatibilidad con los trenes. Otra proponía usar enrutadores automáticos en modo ASFA como protección transitoria y respondió que son herramientas de tráfico, no equipos de seguridad. La tercera exigía compatibilidad técnica entre tramos y el gestor dijo que no veía la relación con Cuenca.
Tres de los cinco avisos murieron con un 'no procede' y los otros dos siguen abiertos, sin calendario y sin avances acreditados.
Adif sí programó el enrutador en ASFA en Cuenca, pero rechazó extenderlo a otras líneas. Tampoco puso fecha a la activación del ERTMS nivel 2 donde ya está instalado: 'No se puede determinar', escribió.
La quinta recomendación, la 64/24-4, es la que más se mira estos días. La CIAF pidió revisar los protocolos que permiten reanudar la marcha tras una parada del ERTMS en modo TRIP, el estado de seguridad máxima al que pasa un convoy tras una infracción grave. Adif admitió que había que actualizar normas y que también debían revisarse los rebases en otros tres sistemas: el ASFA, el ETCS y el LZB.
El LZB es el sistema que falló en Urda. El ministro de Transportes, Óscar Puente, cifró en más de 170 sus caídas solo este año y recordó que debía estar migrado desde febrero. El pasado miércoles, un AVE de Renfe colisionó por detrás con un Iryo detenido en la misma vía. Murieron 69 personas. Entre el fallo y el choque pasaron 22 minutos.
Dos días antes, el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, inauguraba en Madrid una exposición con más de 40 fotos sobre la modernización del sistema ferroviario.
Por qué un aviso de seguridad puede quedarse en nada
Las recomendaciones de los organismos de investigación no son vinculantes: el destinatario puede aceptarlas, matizarlas o rechazarlas por escrito. Por eso un expediente puede seguir 'abierto' años sin que la advertencia se traduzca en una obra, un protocolo nuevo o más formación.
El ministro sostuvo que 'el sistema informático no toma una decisión errónea' y que el problema llega 'cuando entra el mando humano'. Renfe se desmarcó en un comunicado inusual y ha elevado los controles a sus maquinistas ante la desconfianza sobre las normas de seguridad ferroviaria de Adif. Sánchez habla ya de 'confianza quebrada' y el sector reclama que alguien asuma responsabilidad política.
La investigación está ahora en manos de la Justicia y de la agencia estatal de investigación de accidentes. De ella depende que el relato de los 22 minutos se cierre con nombres concretos. El expediente de Cuenca, mientras tanto, sigue sobre la mesa: cinco avisos, tres rechazados y ninguno cerrado.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La CIAF envió cinco recomendaciones a Adif tras un incidente en Cuenca en 2024. Tres se rechazaron y ninguna consta como cumplida.
- Por qué te importa: El LZB que falló en Urda es el mismo sistema cuyos protocolos siguen sin revisarse. Los trenes que usas circulan con esas normas.
- A quién afecta: A los viajeros del ferrocarril, a los maquinistas y a los controladores de tráfico de Adif y de Renfe.
- Hacia dónde vamos: La investigación pasa a la Justicia y a la agencia estatal, mientras el expediente de Cuenca continúa abierto.



