1Barritas "proteicas": las que superan los 15 g de proteína real y las que son un dulce con envoltorio verde
En la práctica, el umbral que separa una barrita proteica de un dulce con buena prensa está en los 15 gramos por unidad, y no todos los que lo alcanzan lo hacen con la misma calidad. La OCU, que analizó 20 referencias en 2024, solo dio por aceptables seis, y entre las mejores situó la Corny 30% Protein sin azúcares añadidos (15 g en 50 g, 1,85 euros), la Nutrisport Low Carbs High Protein Brownie (20 g en 60 g, 2,37 euros) y la Powerbar Protein+ Low in Sugars (10 g en 35 g, 1,43 euros). En supermercado generalista, la Enervit Sport que vende Mercadona declara 33% de proteína, es decir, 20 g en una barrita de 60 g que sale a 1,63 euros la unidad en caja de tres. Nutrisport lanzó en 2026 su Protein Soft Bar con 15 g de proteína, 11 g de fibra y 152 kcal por 44 g a 2,09 euros. Las Evobars de HSN, con 20 g en 60 g y unas 225 kcal, se han colocado como referencia calidad-precio fuera del lineal clásico. La regla práctica: proteína entre los primeros ingredientes, menos de 5 g de azúcar y al menos 1 g de proteína por cada 12-15 kcal.
El otro grupo es el de las barritas que solo llevan la palabra «proteína» en el frontal. El truco más extendido es dar el porcentaje en lugar de los gramos: un «30% de proteína» sobre una barrita de 35 g son 10,5 g reales, y el consumidor lee la cifra como si fueran gramos. El centro de consumo de Renania del Norte-Westfalia comprobó en noviembre de 2025 que 28 de 38 snacks proteicos usan ese reclamo aislado y que la mitad de los fabricantes opta por el porcentaje; dos tribunales alemanes han considerado la práctica engañosa, aunque las sentencias no son firmes. Por debajo de los 15 g aparecen además los polialcoholes: hay barritas de 60 g con 20 g de proteína y hasta 21 g de maltitol, con el consiguiente aviso de efecto laxante. Y no basta con superar la cifra si el resto no acompaña: la barrita Herbora de 47 g declara más de 15 g de proteína, pero su cobertura de chocolate lleva azúcar y en la lista figuran grasa de palma y harina de trigo. Solo uno de cada diez productos con reclamo proteico pasa el filtro de perfil saludable, según el grupo BADALI de la Universidad Miguel Hernández.
