Urtasun y The Strokes: el ministro de Cultura posa con Julian Casablancas tras 25 años de fandom

El ministro compartió en redes las fotos del concierto en el Palau Sant Jordi, que agotó entradas en horas. Su relato repasa tres discos y reivindica el compromiso político de la banda.

Ernest Urtasun y The Strokes tienen foto oficial: 25 años de fandom, un Sant Jordi entregado y un ministro que no disimula.

Anoche el Palau Sant Jordi colgó el cartel de no hay entradas en cuestión de horas, y el ministro de Cultura estaba dentro. No como autoridad ni como invitado institucional: como uno más de los que llevaban media vida esperando volver a escuchar 'Is This It' en directo.

Lo contó él mismo en su cuenta de Instagram, con foto y con texto largo. Y lo contó, todo hay que decirlo, con mejor criterio musical que la media de los cargos públicos que se dejan ver en un concierto por compromiso de agenda.

Publicidad

Seis de 'Is This It' y cinco del último: el setlist que contentó a todos

El repertorio fue generoso en clásicos: seis temas del debut y solo cinco de 'Reality Awaits', su trabajo más reciente. Entre ellos, 'Lonely in the Future', que en directo gana lo que en estudio quizá pierde. Para una banda que lleva un cuarto de siglo girando, ese equilibrio entre lo que el público corea y lo que el grupo quiere tocar es el hueso de cada noche.

Las críticas del día siguiente fueron unánimes en el entusiasmo. Sergio Lozano escribió en La Vanguardia que fue 'una noche que, quien estuvo, tardará en olvidar', y tituló que los neoyorquinos reinaron 'con y sin autotune'. Jordi Bianciotto, en El Periódico, habló de canciones que 'electrocutaron' en el Sant Jordi y calificó el show de 'rotundo'.

Traducido: dos de los críticos más veteranos de la ciudad coincidiendo en que la banda no vino a cumplir el expediente. A estas alturas, con veinticinco años de carrera a la espalda y un disco de 2001 que sigue sonando a 2026, eso ya es noticia.

Un ministro puede inaugurar exposiciones toda su vida sin dejar huella; basta una foto con Casablancas para que media España sepa qué música escucha.

Conviene recordar el contexto: las entradas del Sant Jordi volaron en horas, algo que en 2026 solo consiguen un puñado de artistas internacionales y casi ninguno con un catálogo de veinticinco años a cuestas. El negocio de las giras ha virado hacia el legado, y The Strokes son uno de los pocos nombres que sostienen esa etiqueta sin convertirse en parque temático de sí mismos.

El post: Casablancas, Lula y la democracia americana

El texto que acompañó las fotos era, en realidad, dos textos. El primero, de fan: 'En 2001, Is this it definió el sonido de mi generación. Poco después vino el descomunal Room on fire. Y en 2020, el deslumbrante regreso con The new abnormal'. Un repaso cronológico sin un solo fallo, de alguien que efectivamente estuvo ahí en cada parada.

La segunda mitad era política. Agradeció a la banda su compromiso 'con la democracia americana, contra el racismo y en favor de la campaña de Lula da Silva en Brasil', y remató con un 'larga vida a The Strokes' que firmaría cualquier asistente. Ahí ya no estamos ante un fan con entrada en grada, sino ante un cargo público usando su timeline como altavoz.

Publicidad

Un ministro de Cultura que consume cultura: el precedente y el cálculo

La estampa tiene precedentes mejores y peores. Ministros que no sabían qué era un fanzine, consejeros que confundían un festival con una feria ganadera, autoridades que aparecen en la ópera por obligación de protocolo y se marchan antes del segundo acto. Urtasun, en cambio, se planta en el Sant Jordi con un discurso de veinticinco años y lo defiende en público sin que nadie se lo haya pedido.

Lo fácil sería despacharlo como postureo. No lo creo. Un responsable del ramo que puede encadenar tres discos con sus años y sus circunstancias, sin leer una nota de prensa, tiene una ventaja real: sabe de qué habla cuando decide sobre música en vivo, sobre giras internacionales o sobre el precio de las entradas. Otra cosa es que eso se traduzca en medidas concretas, que ahí la foto no basta.

También hay cálculo, no nos hagamos los tontos. Estamos ante alguien que quiere revalidar su cargo, y aparecer en el concierto del año, con el cartel de no hay entradas y una foto con el cantante, no resta precisamente. La diferencia es que el cálculo coincide con lo que haría igualmente un martes por la noche.

Queda la duda razonable: cuántos de los que se hacen la foto con una estrella del rock vuelven al despacho y defienden el sector con la misma energía. Esa respuesta no la da Instagram. La da el próximo presupuesto.

El resumen para vagos (TL;DR)

  • 🎯 ¿Qué ha pasado? Urtasun vio a The Strokes en el Sant Jordi y publicó fotos con Casablancas.
  • 🔥 ¿Por qué importa? Un ministro de Cultura con fandom real, no con protocolo de agenda.
  • 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Bonito meme; el presupuesto dirá si hay algo detrás.