Gabriel Guevara ha admitido que compró falsificaciones 'muchísimas veces' y el recorte ya corre por X sin freno.
La confesión que nadie esperaba en un evento de Armani
La escena fue en la presentación de 'I Will', la nueva fragancia de Giorgio Armani, con Mami Reporter preguntando a los invitados si alguna vez habían pagado por una imitación. Allí estaban Nico Furtado, Jason Fernández, Lucas Bojanich, Hugo Diego García, Javier Gallardo y Juan García Prieto. Unos se hicieron los suecos. Otros soltaron la verdad sin anestesia.
El más claro fue Gabriel Guevara. Muchísimas veces, según sus propias palabras. El actor recordó su adolescencia: las zapatillas que le gustaban no entraban en su presupuesto, así que iba a por las réplicas y listo. Ni drama ni vergüenza.
La anécdota no es un caso aislado, es la foto de una generación que creció comprando en mercadillos, en webs de importación y en tiendas de barrio donde la etiqueta no siempre dice la verdad. Nadie lo cuenta en la cena de empresa. Todo el mundo lo sabe.
Los demás invitados se repartieron entre el 'yo nunca' y el 'puede que sí'. Jason Fernández, Hugo Diego García, Javier Gallardo y Juan García Prieto dieron respuestas para todos los gustos, y el vídeo acaba convertido en un pequeño confesionario sobre lo que compramos y lo que contamos que compramos.
El detalle que casi nadie ha pillado: la frase del orgullo es de otro
Ojo con las atribuciones, que en redes ya se está mezclando todo. La sentencia más rotunda del vídeo no la firma Guevara. Lucas Bojanich contó que su primera novia le regaló una camiseta de una marca que llevaba tiempo deseando, que él se dio cuenta al instante de que no era original y que aun así se la puso. 'La llevé muy orgulloso'.
La ropa falsa deja de dar vergüenza cuando deja de ser una mentira: nadie presume de la marca, pero nadie devuelve el regalo.
La llevé muy orgulloso, y ahí está el asunto. Porque el valor de una prenda no siempre viene del ticket: viene de quien te la dio, del momento y de las ganas. Eso no lo arregla ninguna etiqueta cosida por dentro.
Por qué esto pica: el tabú no está en la prenda, está en contarlo
El tabú no está en comprarla, está en contarlo. Las redes llevan años premiando la apariencia y castigando la verdad, y eso deja un efecto raro: se presume de marca en el feed y se cambia de tema cuando alguien pregunta por la costura. El vídeo funciona justamente porque rompe esa lógica y pone a gente con dinero a hablar de cuando no lo tenía.
Y conviene separar dos cosas que se mezclan mucho. Comprar una réplica para uso personal no es delito; venderla sí, y ahí entra la propiedad industrial, esa que se persigue en los mercadillos de la periferia cada vez que se llena la mochila de bolsos con logo. La línea es fina, para el ciudadano y muy clara para el fabricante.
Hay precedente, claro. Cada vez que un famoso confiesa una imitación, el debate se repite igual: unos aplauden la honestidad, otros dicen que con su cuenta corriente no hay excusa, y al fondo queda siempre la misma pregunta incómoda. La etiqueta cotiza más que la prenda, y mientras eso no cambie, la confesión de Guevara va a seguir dando vueltas. Lo demás es postureo.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Gabriel Guevara, Lucas Bojanich y otros actores invitados a un evento de Armani.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Que admitir una imitación todavía da vergüenza y ellos lo han contado sin problema.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque nadie espera sinceridad en un photocall de lujo.




