4Pedido mínimo y productos excluidos: cuándo el 10% y el locker no se combinan
El importe del carrito es la primera cifra que conviene vigilar. En la tienda online de Lidl España el envío estándar cuesta 3,99 euros (6,99 euros en Canarias, con 3,99 de tarifa base y 3 euros de suplemento insular) y solo desaparece cuando el pedido alcanza los 79 euros. No hay un pedido mínimo obligatorio para comprar, pero sí una tarifa fija que se paga igual por un artículo barato que por uno caro. Ahí se rompe el truco: si el cupón del 10% rebaja el total y lo deja por debajo de ese umbral, el envío gratis se pierde y reaparecen los 3,99 euros, de modo que el ahorro puede quedar en casi nada. A eso se añade que Lidl admite un único cupón por pedido, por lo que el descuento porcentual y un vale de gastos de envío no se acumulan: toca decidir cuál de los dos compensa más.
El surtido marca el segundo límite. La tienda online española de Lidl se centra en bazar —ropa, hogar, cocina, bricolaje, jardín, tecnología, deporte, infantil, juguetes y mascotas— y no vende alimentación, así que ningún descuento de este tipo se aplicará a la compra del día a día. Dentro de ese catálogo, los artículos voluminosos o pesados suman un suplemento de envío que aparece en la ficha del producto y se refleja en el resumen del pedido antes de pagar; ese extra se mantiene aunque se superen los 79 euros y no lo absorbe ningún cupón. La recogida en taquilla, pensada para paquetes estándar, encaja mal con esos bultos: cuanto más grande y pesado es el artículo, menos probable es que la taquilla y el descuento lleguen a combinarse. Las devoluciones, eso sí, son gratuitas y con 30 días de plazo.
