La nueva exposición sobre el Infierno de Dante en la Fundación Canal de Madrid cruza dos miradas separadas por un siglo. Gustave Doré y Robert Rauschenberg ilustraron el mismo poema y ahora sus obras comparten sala.
Comisariada por Lola Durán, la muestra reúne las dos series completas que ambos artistas dedicaron a la primera parte de la Divina Comedia. La muestra puede verse en Madrid hasta el próximo 5 de enero, en la sede de la Fundación Canal, en el número 2 de la calle Mateo Inurria.
Qué vas a ver en esta exposición sobre el Infierno de Dante
En total, 111 obras gráficas. Por un lado, las 76 xilografías de Doré, grabados realizados sobre madera entre los que hay un retrato del poeta a modo de frontispicio; la mayoría procede de una importante colección italiana. Por otro, las 35 litografías offset de Rauschenberg: las 34 estampas del poema más la portada.
La Fundación Canal reúne las dos series completas del Infierno y las presenta casi como un diálogo. El punto de partida es la inscripción que Dante coloca en la puerta del abismo, esa que avisa de que quien entra pierde toda esperanza. A partir de ahí, cada artista levanta su propio descenso.
El francés Gustave Doré (1832-1883), uno de los grandes grabadores de la historia del arte, publicó sus estampas en la primera edición francesa de Hachette, en 1862. Su dominio del claroscuro, ese juego de luces y sombras, dio forma a una visión dramática del abismo que después ha pasado al cine y al cómic. Doré configuró buena parte del imaginario colectivo del infierno.
Rauschenberg tradujo el poema a la América de los años sesenta. El artista norteamericano (1925-2008), a caballo entre el pop art y el expresionismo abstracto, firmó su versión en la edición Macorini de 1965, supervisada por él mismo, con una técnica mixta de gouache, crayón y lápiz sobre imágenes tomadas de revistas como Time, Life o Sports Illustrated.
Siete siglos después, el infierno de Dante sigue funcionando como un espejo incómodo en el que cada época se reconoce.
Dos miradas al infierno separadas por cien años
¿Qué acerca y qué separa a estos dos artistas? Su punto de unión es Dante. Los dos ilustran el mismo texto desde lugares muy distintos: Doré lo hace de forma narrativa, descriptiva, muy del romanticismo, y cuando vemos a Dante perdido en el bosque oscuro adivinamos su terror sin que nadie nos lo explique.
Frente a esa narración detallada, Rauschenberg condensa. Lo que a Doré le lleva varias escenas, él lo resuelve en una sola imagen. Su Infierno es una radiografía crítica de la sociedad de masas norteamericana, con políticos, deportistas y astronautas, atravesada por los miedos de la Guerra Fría, la carrera espacial y las luchas por el poder.
Por qué el Infierno de Dante sigue fascinando 700 años después
La Divina Comedia se escribió hace siete siglos y no ha dejado de generar imágenes. Le han echado mano Galileo, Botticelli, Rodin, Dalí, Miquel Barceló, David Fincher, Lars von Trier, el cómic de Moebius y buena parte de los videojuegos actuales. Dante sigue interpelando a cada generación porque habla de algo que no caduca: el pecado, la culpa y la condición moral.
En el camino, Dante y Virgilio se topan con los iracundos, los lujuriosos, los glotones, los avaros, los herejes, los violentos y los traidores. Los tres grandes traidores de la historia, Judas, Bruto y Casio, acaban devorados. Es una de las imágenes más rotundas que ha dado la literatura europea y una de las que mejor resume el tono del poema.
Conviene recordar que el infierno ya era un asunto artístico antes de Dante y lo siguió siendo después: ahí está el panel infernal de El Jardín de las Delicias, en el Museo del Prado.
Lo interesante de esta muestra es poder comprobar cómo un mismo texto admite dos gramáticas visuales opuestas, la del grabado romántico tallado con paciencia y la de la estampa contemporánea hecha de fragmentos. Ver completas las dos series en una misma sala permite seguir ese diálogo con calma y sacar conclusiones propias.
Merece la pena ir sin prisa y detenerse en los detalles pequeños: los gestos de los condenados en Doré, los rostros recortados de Rauschenberg, los ecos de la actualidad que se cuelan en cada estampa. El recorrido se cierra cuando Dante y Virgilio burlan a Lucifer y escapan del abismo, y deja una idea rondando: el infierno cambia de forma, pero no de fondo.
Cómo y cuándo visitar la exposición en Madrid
El recorrido pide tiempo: 111 estampas no se ven en veinte minutos. La exposición puede visitarse hasta el próximo 5 de enero en la sede de la Fundación Canal, en el número 2 de la calle Mateo Inurria, en Madrid. Consulta los horarios y las condiciones de acceso en la web oficial de la Fundación Canal, porque pueden variar según la fecha.
Ficha técnica
- Título: El infierno de Dante. Doré y Rauschenberg.
- Autor o autora: Gustave Doré y Robert Rauschenberg.
- Qué puedes ver: 111 obras gráficas: 76 xilografías de Doré y 35 litografías offset de Rauschenberg.
- Recinto y ciudad: Fundación Canal, Madrid.



