Shakira y Piqué se han reencontrado este martes en los juzgados de Barcelona por la custodia de Milan y Sasha, sin acuerdo previo.
La cita era a las diez de la mañana en la Ciutat de la Justícia. Ella ha llegado con su abogada, Carmen Varela, especialista en conflictos de familia internacionales, y él la esperaba en el Juzgado de Primera Instancia número 18, el de Familia, con su letrado, Ramón Tamborero.
Sin pacto previo. Y esto solo acaba de empezar.
Lo que se dirimía en la sala no era la custodia en sí, porque los niños viven con su madre en Miami desde 2023, sino cómo se organizan las visitas a su padre. La defensa de la cantante lo aclara en un comunicado: 'La solicitud no pretende reducir el tiempo que los niños comparten con su padre'.
La propuesta pasa por repartir la carga de los viajes entre los dos adultos: que sea Piqué quien cruce el Atlántico en las vacaciones cortas, y no los menores, para evitar traslados transoceánicos y el desajuste de horario que arrastran.
Nadie discute aquí el cariño de un padre: lo que se pelea en Barcelona es quién asume las horas de vuelo y el cambio de horario.
El objetivo declarado es proteger la estabilidad emocional y académica de los niños. Han crecido en Florida, su colegio está allí y cualquier cambio de rutina implica aviones, jet lag, y clases perdidas.
Según fuentes cercanas a la pareja, las dos partes intentaron negociar antes de entrar en la sala y no alcanzaron un acuerdo. Ahora toca esperar la resolución del juez, que no tiene fecha pública.
El ruido alrededor no ayuda. Shakira está en España porque su residencia de 'Las Mujeres Ya No Lloran Tour' llena Madrid, y el último concierto en la capital será el 12 de octubre, Día de la Hispanidad, con el que cierra esta etapa europea (fechas y entradas, en su web oficial).
Por qué este pulso judicial suena a déjà vu
Hay un detalle que se ha quedado por el camino: el acuerdo firmado en noviembre de 2022 fijaba unos diez días al mes de Gerard Piqué, exjugador del Barcelona, con los niños, además de los periodos vacacionales. Cuatro años después, ese calendario es el que ahora se revisa en Barcelona.
Y aquí toca mojarse. Pedir que los desplazamientos largos los asuma el adulto y no dos niños no suena a maniobra para recortar tiempo entre padre e hijos; suena razonable. Otra cosa es el envoltorio: la vista cae en plena gira madrileña y con un comunicado que ya corre por todas las redacciones.
El historial tampoco juega a favor. Llevan desde 2022 con un acuerdo que funcionaba más o menos sobre el papel y que ahora se somete a revisión judicial, que es la peor manera de organizar unas vacaciones escolares.
Lo que viene: la resolución del juez, la duda de si Piqué cogerá el avión en Navidad y un 12 de octubre en Madrid que va a tener lectura doble, quieran o no.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Shakira y Gerard Piqué, separados desde 2022 y con dos países de por medio.
- 🔥 ¿Cuál es el drama? Vuelven al juzgado de Barcelona para revisar el régimen de visitas de Milan y Sasha.
- 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque el comunicado de ella ha coincidido con el cierre de su gira en Madrid.



