RoRo se ha colado en la lista Forbes Best Content Creators, el ranking que reúne a los grandes creadores de contenido de España. Y el hueco no le queda grande.
La noticia llega desde la propia Forbes España, que ha incluido a la creadora madrileña en su selección de mejores creadores del país. Para quien haya vivido debajo de una piedra estos dos años: RoRo es Rocío López Bueno, y nació en Madrid en 2002. Su formato es tan simple como adictivo: cocinar para su novio, Pablo Santos, al que conoció por Tinder.
El vídeo que lo cambió todo fue un ragú de pato a la naranja con pasta fresca hecha desde cero. Los 84 millones de reproducciones de su ragú convirtieron a una veinteañera anónima en uno de los fenómenos digitales más comentados de España. Para que te hagas una idea, eso es más de lo que ven muchos programas de televisión en una temporada entera.
Cifras de otro planeta.
De dos meses de algoritmo a subirse al ring de La Velada
El giro llegó en el verano de 2024. RoRo dejó atrás el gimnasio y las recetas saludables para centrarse en grabar cómo cocinaba para Pablo. Bastaron dos meses y una frase repetida hasta el infinito —'Hoy a Pablo le apetecía…'— para que el algoritmo hiciera el resto.
Vaya si funcionó.
Pasar de grabar recetas en casa a pelear en el ring de Ibai en dos años es el tipo de salto que solo se entiende en internet.
De ahí a fichar por Next Level Chef y La Velada del Año de Ibai Llanos hubo menos distancia de la que parece: ha participado en el programa de cocina que presenta Blanca Romero y ha subido dos veces al ring del evento de Ibai. También ha publicado un libro de recetas, el hito que, según cuenta, hizo que su familia entendiera a qué se dedica.
Su abuela materna, Ángela, se puso a llorar en la firma de la Feria del Libro. 'Me pareció uno de los mejores momentos de mi vida', dice.
La etiqueta que lleva dos años persiguiéndola
El éxito trajo también la sombra más pesada de su carrera: la acusación de encarnar a la tradwife, la esposa tradicional que renuncia a su propia vida en favor de la del marido. RoRo lleva dos años respondiendo a esa etiqueta. 'Yo trabajo. Tengo una carrera de traducción, hablo cuatro idiomas', defiende.
Dice que el reparto de tareas está mucho más repartido de lo que la gente cree: ella cocina porque se le da bien y Pablo limpia y ordena porque es maniático del orden. Ha llegado a escuchar insultos por la calle —'esclava', le han gritado—, algo que contrasta con lo que se encuentra cuando sale de casa.
Ahí está la clave.
Porque, seamos honestos, la etiqueta de tradwife es una lectura perezosa. No porque el debate sobre los roles no sea legítimo, sino porque reducir a una creadora con carrera universitaria y cuatro idiomas a 'esposa tradicional' es quedarse en la superficie. Internet lleva años etiquetando a las creadoras por lo que graban, no por lo que son.
Lo que casi nadie había preguntado es de dónde sale esa determinación. Se remonta a una adolescencia marcada por el acoso escolar y cinco años de anorexia, de los que habla sin solemnidad. 'Cuando tienes tantos problemas, al final necesitas controlar algo', explica. La mayoría de los seguidores piensa que esa parte de su historia explica mejor que nada su forma de trabajar.
Con el aval de Forbes y un formato que sigue funcionando, la pregunta ya no es si RoRo aguanta el ritmo, sino cuánto más va a crecer. Spoiler: el límite no lo pone ella.
El Salseómetro
Nivel de salseo: 6/10. Aquí no hay beef ni indirectas cruzadas, pero la etiqueta de tradwife lleva dos años coleando y cada entrevista reabre el debate. Salseo tranquilo, de los que se cuecen a fuego lento (nunca mejor dicho).
📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)
- 👤 De quién hablamos: RoRo, la creadora que cocina para su novio y arrasa en redes.
- 📲 En qué red social ha pasado: en TikTok e Instagram, donde su formato se hizo viral.
- 🔥 Por qué es viral: su entrada en la lista Forbes Best Content Creators consolida su salto a fenómeno.



