Pueblos de la Sierra de Madrid se llenan de reservas para el puente de otoño

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Carreteras, puertos y aparcamientos: cómo y cuándo moverse sin quedarse atrapado

Una impresionante vista aérea que muestra barcos estacionados junto a una concurrida autopista en Jönköping, Suecia.

El principal cuello de botella del puente está en los accesos a los puertos de Navacerrada, Cotos y Valdesquí. Cuando sus aparcamientos se completan —algo que en fines de semana y festivos de gran afluencia ocurre a primera hora de la mañana— la DGT y la Guardia Civil cortan el paso al vehículo privado: la M-601 se cierra a la altura de Fonda Real (kilómetro 12,7), de modo que quien haya subido por esa vía debe volver hacia Madrid o desviarse por la CL-601 en dirección a Segovia; y la M-604 se corta pasado Rascafría (kilómetro 32), con el bloqueo añadido de la CL-604. Estos cortes no afectan a residentes, trabajadores ni transporte colectivo. A partir de las 15:00 se regula la CL-604 en el kilómetro 48 para ordenar el regreso por la M-604, y quienes viajen a La Granja o Segovia tienen la alternativa de la N-6 o la AP-6.

La información llega antes de salir de casa: los paneles de mensaje variable de la DGT, las redes de @112cmadrid y los boletines de las emisoras informan en tiempo real de la ocupación de los estacionamientos. Las plazas, además, son escasas y se agotan pronto: Cotos ronda las 250, Canto Cochino en La Pedriza admite unos 270 vehículos, La Barraca dispone de 200, el puerto de la Morcuera de 80 y Las Presillas de 450. La alternativa más fiable es el transporte público: Cercanías C-8 hasta Cercedilla y C-9 hasta los puertos (esta última exige reserva previa), autobuses interurbanos desde Moncloa como el 691 hacia Navacerrada y Cotos, el 684 a Cercedilla o el 724 a La Pedriza, y lanzaderas desde los aparcamientos disuasorios de Los Molinos y Cercedilla. En La Pedriza, la barrera de La Camorza aplica franjas horarias de acceso y prohíbe el estacionamiento nocturno.

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