5Patones: la ruta del barranco y las vistas al embalse de El Atazar
El arranque está en el aparcamiento disuasorio de Patones de Abajo, donde comienza la Senda del Barranco, un sendero peatonal de apenas un kilómetro que salva unos 100 metros de desnivel hasta Patones de Arriba, declarado Bien de Interés Cultural en 1999. El arroyo de Patones ha excavado este corredor entre paredes de caliza, un paisaje dominado por la pizarra negra —roca de más de 450 millones de años— que da carácter a la arquitectura tradicional del pueblo. Conviene dejar el coche abajo: el aparcamiento en la zona alta es muy limitado y los fines de semana se regula. El otoño es la estación idónea, porque el itinerario apenas ofrece sombra y las temperaturas suaves permiten afrontarlo sin el castigo del calor estival.
Desde Patones de Arriba, el camino enlaza con la Senda del Genaro (GR-300), que bordea por completo el embalse de El Atazar, y remonta hasta la cumbre del Cancho de la Cabeza, a 1.264 metros, el techo del municipio. La ruta circular más habitual ronda los 12,5 kilómetros y cuatro horas, con en torno a 664 metros de desnivel positivo, aunque admite variantes más cortas. Arriba, un vértice geodésico corona el mirador: a los pies se extiende el Atazar, el mayor embalse de la Comunidad de Madrid, que concentra el 46% del volumen embalsado de la región y se construyó en 1972, con orillas escarpadas y brazos que recuerdan a un fiordo. La panorámica se completa con la Sierra del Rincón, La Cabrera y, en días claros, Guadarrama.
