1La primera vivienda ya se compra con 41 años: el sueño de emanciparte se convierte en un logro de mediana edad
Que la primera vivienda se compre ya con 41 años de media no es una anécdota estadística: es la prueba de que la propiedad ha dejado de marcar el inicio de la vida adulta para convertirse en un logro de mediana edad. La cifra, que manejan el INE y entidades como Finteca, sitúa a España siete años por encima de la media europea, y su calado se entiende al cruzarla con la emancipación: los jóvenes se independizan rondando los 30 y necesitan otra década entera de alquiler y ahorro antes de firmar su primera hipoteca. Solo el 15,2% de los menores de 30 está emancipado, frente al 31,9% de la UE, y quienes lo logran destinan el 92,3% de su salario a la vivienda, según el Observatorio de Emancipación Juvenil. La casa propia, que fue el punto de partida de varias generaciones, se ha convertido así en la meta que muchos alcanzan cuando ya rozan los 40.
La explicación está en una aritmética implacable. Con un salario medio de 19.356 euros en la generación Z y unos precios que suben un 12,9% interanual, reunir la entrada del 20% exige hoy 3,6 años de sueldo íntegro, frente a los 2,6 que necesitaban sus padres en 1993, según EAE Business School. El resultado se lee en el mapa hipotecario: solo el 7% de la generación Z está pagando una hipoteca, frente al 37% de los millennials, y buena parte de quienes compran pasados los 40 lo hace con los padres como aval. Que 2025 cerrara con más de 501.000 hipotecas, su mejor registro en década y media, no corrige la brecha: son firmas de compradores cada vez más maduros, mientras los menores de 35 pierden peso en las operaciones. Independizarse ya no depende de una decisión personal: el primer piso es el premio de una carrera de fondo reservada a quien ha podido esperar, ahorrar y, a menudo, heredar.
