Si vives en Cofrentes o en Ascó, la prórroga de Almaraz te toca de lleno: reabre el pulso sobre cuándo se apagarán sus reactores.
Qué ha decidido el Gobierno con Almaraz
La central extremeña podrá operar hasta junio y octubre de 2030, frente al cierre previsto en 2027 y 2028. El Ejecutivo justifica la medida como una excepción temporal por la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo y niega que el horizonte de cierre nuclear de 2035 haya cambiado.
El Ministerio de Transición Ecológica, con Sara Aagesen al frente, recalca que Almaraz no activa una prórroga automática para Ascó o Cofrentes. Las eléctricas propietarias —Iberdrola, Endesa y, en menor medida, EDP— deberán pedir y negociar cada ampliación planta por planta. Sobre el papel, Ascó I cerraría el 1 de octubre de 2030 y Cofrentes el 30 de noviembre; Ascó II en 2032, y Vandellós II y Trillo en 2035.
La decisión llega después del apagón de 2025, que evidenció los desequilibrios de la red en zonas con mucha fotovoltaica, como Extremadura. El Gobierno desliga la prórroga de aquel episodio y habla solo de inestabilidad internacional. El sector, sin embargo, daba por hecho el retraso y ahora cree que el calendario original es inviable.
Por qué Cofrentes y Ascó reclaman ya más tiempo
En Cofrentes, municipio valenciano de 1.113 habitantes, la nuclear aporta cerca del 80% del presupuesto municipal de 10 millones de euros. Genera unos 700 empleos directos y representa casi el 15% del empleo de la comarca, a los que se suman otros 1.200 trabajadores durante las paradas de recarga.
Si se apagase, el Ayuntamiento perdería alrededor de ocho millones de tasas anuales. El alcalde, Salvador Horubia, reconoce el temor local: 'Los vecinos temen que Cofrentes siga los pasos de Almonacid de Zorita tras el cierre de su central'.
El calendario actual obligaría a desmantelar varios reactores a la vez, un reto logístico que Enresa difícilmente podría asumir con los recursos disponibles.
En Ascó (Tarragona), los dos reactores suman más de 1.500 empleos directos y alimentan un fondo de 80 millones anuales para la Ribera de Ebro. El alcalde, Miquel Àngel Ribes, es igual de claro: 'Para nosotros el cierre sería un desastre'.
El sector cuestiona que se puedan cerrar cuatro reactores en menos de un año. El precedente de Garoña aviva la duda: cesó su actividad en 2012, cerró en 2017 y Enresa no asumió la titularidad hasta 2022.
El precedente de Garoña y la factura de la luz
El Gobierno sostiene que el desmantelamiento es un proceso largo y que Enresa tendrá margen; sin embargo, la concentración de apagados en 2030 recuerda a aquel caso. Para los municipios, no es un debate de siglas: es empleo, servicios públicos y arraigo.
Transición Ecológica admite que la prórroga busca ganar tiempo para consolidar las renovables y el almacenamiento. La factura de la luz y la seguridad de suministro serán la vara de medir si el calendario de 2035 se mantiene o vuelve a reabrirse, como ya ha pasado con Almaraz. Más contexto en la entrada de Wikipedia sobre Almaraz.
El siguiente paso está en manos de las eléctricas. Si Iberdrola y Endesa solicitan prórrogas para Cofrentes y Ascó, el Ejecutivo tendrá que decidir si Almaraz fue una excepción o si el debate nuclear en España acaba de reabrirse.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: El Gobierno ha prorrogado Almaraz hasta 2030, pero mantiene el calendario de cierre para Ascó y Cofrentes.
- Por qué te importa: Tocará el empleo de las comarcas y la seguridad de suministro, que puede notarse en la factura de la luz.
- A quién afecta: A los municipios con centrales nucleares, a sus trabajadores y a las eléctricas propietarias.
- Hacia dónde vamos: Las empresas deberán decidir si piden más prórrogas; el Gobierno tendrá que aclarar si Almaraz es una excepción o un precedente.




