2Griezmann, 120 millones para volver al Atlético por 25
El fichaje de Antoine Griezmann es un caso de escuela de cómo el Barça de Bartomeu quemó dinero. En julio de 2019, el club pagó la cláusula de rescisión de 120 millones de euros para arrebatárselo al Atlético, en una operación que el conjunto rojiblanco denunció por entender que el pacto se había cerrado cuando la cláusula era todavía de 200 millones. A eso se sumó una ficha millonaria, en torno a 35 millones brutos por temporada, que agravó una masa salarial ya insostenible. Dos años después, con el club al borde del colapso financiero, Griezmann volvió cedido al Atlético y el desenlace resultó grotesco: la cesión incluía una obligación de compra de 40 millones si jugaba más de 45 minutos en más de la mitad de los partidos, así que Simeone lo utilizó como suplente a partir del minuto 60 para no activarla. En octubre de 2022, el Barça renegoció a la baja y aceptó 20 millones fijos más cuatro en variables: una sexta parte de lo desembolsado, con una merma cercana a los 100 millones solo en el traspaso, más de 130 sumando los salarios abonados.
El rendimiento deportivo estuvo a la altura del desaguisado económico. En sus dos temporadas como azulgrana, Griezmann disputó 102 partidos con 35 goles y 17 asistencias, cifras pobres para un delantero llamado a ser el relevo de Messi y Suárez, con quien nunca encontró encaje en el once. Acabó silbado en el Camp Nou y su único título fue la Copa del Rey de 2021, el mismo año en que su exequipo levantó La Liga sin él. El contraste fue inmediato: de vuelta en el Metropolitano recuperó su mejor versión hasta convertirse en el máximo goleador histórico del Atlético, y él mismo terminó admitiendo que su marcha a Barcelona fue un error y pidió perdón a su afición. El balance final deja al Barça pagando 120 millones para que el jugador regresara al punto de partida por una cuarta parte, con un título menor como botín y entregando a su estrella en plena crisis económica.
