María Pombo y los trabajos sociales: 'lo hice por un robo' y las redes la critican

La influencer ha explicado en un story de verano que olvidó pagar tres lip liner en un supermercado de Cantabria y que volvió a abonarlos. Después ha tirado de memoria: con 15 años robó un zumo y una caja de sushi y pasó meses haciendo trabajos sociales.

María Pombo ha contado que robó un zumo y una caja de sushi con quince años y las redes ya la están juzgando.

La confesión de los lip liner que ha encendido todo

La última de la influencer ha llegado desde un supermercado de Cantabria, donde pasa las vacaciones de verano con Pablo Castellano, y sus hijas, incluida la recién nacida Mariana. Según Diez Minutos, María se guardó unos perfiladores de labios en el bolsillo para seguir con la compra y se fue sin pagar.

Así que volvió. 'He tenido que volver y decir: Hola, perdona, he robado tres lip liner, vengo a pagarlos, básicamente', explicaba en un story de Instagram. Hasta ahí, una anécdota con final de manual: la pagó y punto.

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El robo adolescente y la máquina de la culpa

Pero la confesión no se quedó en lo reciente. María Pombo tiró de memoria y recordó su primera trapisonda adolescente. Con quince años robó un zumo y una caja de sushi. 'En la otra punta del mundo', apunta, en clara alusión a su etapa estudiando en Estados Unidos y Canadá.

Como castigo, la mandaron a hacer trabajos sociales durante meses antes de ir al colegio. Lo cuenta ella misma: 'Acabé haciendo trabajos sociales durante meses antes de ir al colegio'. Y remata con una frase que ya circula por X: 'Experiencia más que suficiente para no reincidir'.

Claro que en redes la reacción ha sido doble. Una parte aplaude que lo contara sin filtros. Otra la acusa de frivolizar con el robo y de salir de rositas de una confesión que, en otros contextos, se castiga distinto. No es la primera vez que le llueve. Nada más nacer Mariana, su marido Pablo Castellano fue pillado conduciendo por encima de lo permitido. Y lo de 'leer no te hace mejor persona' le costó un zasca nacional.

Una influencer confiesa un desliz de adolescente y el timeline la juzga como si hubiera atracado el Banco de España.

La trampa de juzgar a una quinceañera con ojos de 2026

La cultura de la cancelación no entiende de edades. Si una creadora cuenta que no pagó unos lip liner por despiste y que volvió a pagarlos, nadie le cuestiona el proceso. Pero si a eso añade un robo de hace quince años, la máquina de la culpabilidad se enciende sola. El precedente existe: cada vez que María Pombo se sale del guion, el público le recuerda sus tropiezos. A diferencia de otras, que lo borran al minuto, ella lo cuenta. Puede ser ingenuo, pero también es honesto.

Al final, el problema no es el zumo ni la caja de sushi. Es el contexto: una chica que pudo estudiar fuera, que hoy factura en Instagram y que se permite bromear con un delito de clase. Ese es el debate que de verdad se cuece.

Y en un ecosistema donde todo se maquilla, una confesión sin filtro se agradece. En la entrada de Wikipedia de María Pombo no hay ni una línea sobre este episodio, pero ya no importa: el timeline lo ha memorizado.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? María Pombo, influencer con más de tres millones de seguidores, y una web que la mira con lupa.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Contó un robo de zumo y sushi a los 15 y que pagó sus lip liner olvidados.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque mezcla confesión, clase social y doble rasero en apenas un story de verano.