La nueva barrera marítima de Melilla refuerza la frontera frente a las entradas a nado

El dispositivo flotante del dique sur replica la estrategia ya probada en El Tarajal. La sentencia del Supremo y la Instrucción 9/2026 marcan el límite legal de los rechazos.

La barrera marítima de Melilla ya está en el dique sur. La Guardia Civil ha empezado este 13 de agosto a instalar una línea de contención flotante para frenar las entradas a nado desde Marruecos. Es el mismo modelo que ya se colocó en el espigón de El Tarajal, en Ceuta, y llega cuando el Tribunal Supremo acaba de delimitar el marco legal de las devoluciones en frontera.

Qué se está instalando en el dique sur

La operación ha comenzado en Melilla y no es un simple refuerzo de vigilancia: consiste en una nueva infraestructura marítima con varias fases de colocación y anclaje. Según fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil, por ahora no se ha detallado una estimación del tiempo que tardará el montaje completo.

El acceso al dique sur sigue restringido, tanto en coche como a pie, para evitar riesgos durante los trabajos. La barrera se suma al control fronterizo que ya ejercen los agentes en el perímetro de la ciudad autónoma y en las aguas próximas.

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Este tipo de dispositivo no se usa para todos los supuestos. Su función es aplicar el rechazo en frontera solo a quienes intenten entrar a España superando el elemento de contención, no a cualquier persona que llegue por mar. Ese matiz es fundamental para entender la medida.

El giro legal que lleva la barrera al mar

La base de la medida es la Instrucción 9/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad, firmada el 1 de agosto. El documento fija el marco jurídico y operativo para instalar estos dispositivos en Ceuta y Melilla, y recuerda que Interior busca dar 'seguridad jurídica' a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El cambio viene de una sentencia reciente del Tribunal Supremo. Las devoluciones 'en caliente' no se pueden aplicar de forma general a quienes acceden irregularmente a España, según el alto tribunal. Sin embargo, la Ley de Extranjería no limita los elementos de contención a las vallas terrestres.

Por eso, una barrera instalada en el mar puede convertirse en un elemento legal equivalente a la valla. Si una persona la franquea, podría activarse el procedimiento de rechazo en frontera. La instrucción deja por escrito ese camino, aunque habrá que ver cómo se traduce en la práctica con pateras, nadadores y operaciones de rescate en el agua.

La entrada en el mar replica el modelo de Ceuta y amplía el debate legal sobre dónde empieza la frontera sur.

Lo que dice el precedente de Ceuta y el futuro de la frontera sur

Ceuta ya instaló una barrera similar en el espigón de El Tarajal tras una entrada masiva de migrantes a nado desde Marruecos. El objetivo fue cerrar esa vía y dar cobertura jurídica a las intervenciones. Ahora Melilla recibe el mismo planteamiento para reducir las entradas irregulares por mar.

El precedente de Ceuta demuestra que la infraestructura puede desplegarse rápido, pero su eficacia depende de la coordinación marítima y judicial. En Melilla, la fricción previsible no está solo en la colocación, sino en los casos en los que una persona sea interceptada dentro del agua y deba aplicarse un procedimiento de rechazo con garantías.

Con esta medida, la ciudad autónoma deja de ser una excepción en el mapa de barreras marítimas de Interior. La siguiente etapa será comprobar si el dique sur cumple la misma función disuasoria que el espigón de Ceuta y qué decisiones judiciales se producen si llegan recursos contra los rechazos en frontera aplicados desde el mar.

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📌 En claves: lo que debes saber

  • Qué ha pasado: La Guardia Civil ha comenzado a instalar una nueva barrera marítima en el dique sur de Melilla, similar a la de Ceuta.
  • Por qué te importa: La medida fija cuándo puede aplicarse el rechazo en frontera por vía marítima, con consecuencias jurídicas y humanitarias en la frontera sur.
  • A quién afecta: A migrantes que intentan entrar a España a nado y a las Fuerzas de Seguridad encargadas del control fronterizo.
  • Hacia dónde vamos: El despliegue continuará por fases y habrá que observar si se presentan recursos judiciales contra los rechazos en frontera aplicados en el agua.