Guerra abierta: la crisis de la FIFA e Infantino enciende a UEFA, AFC y Concacaf

Tres confederaciones acusan al presidente de la FIFA de 'engaño' y 'ruptura de confianza' por el intento de vender parte del Mundial a inversores privados. La UEFA mantiene su amenaza de boicot y las acusaciones de pago a una supuesta amante añaden más leña al fuego.

Gianni Infantino está en el ojo del huracán más grande que ha vivido la FIFA desde el 'FIFAgate', y lo tiene bien merecido: UEFA, AFC y Concacaf le han plantado cara con una carta conjunta cargada de dinamita. Las tres grandes confederaciones han soltado este lunes un zasca histórico contra el presidente del organismo rector del fútbol, acusándole literalmente de 'engaño' y de 'ruptura fundamental de confianza'. La guerra en la cúpula del fútbol mundial es total, y el detonante no ha sido otro que el intento fallido de vender una participación en la Copa del Mundo a inversores privados.

Qué ha pasado exactamente entre Infantino y el resto del fútbol mundial

El plan de Infantino, que ya vimos fracasar en primavera, buscaba colocar acciones del Mundial como si la competición fuese una startup tecnológica. La jugada no solo no salió, sino que ha dejado un reguero de desconfianza que ha cristalizado en una carta de tres páginas firmada por UEFA, la Confederación Asiática (AFC) y la Concacaf. Es la primera vez que tres confederaciones distintas se alían para tumbar al presidente de la FIFA de esta manera, y el lenguaje del documento no deja espacio a la interpretación: 'No es la conducta de un custodio del deporte, sino de alguien que cree que el deporte le debe pleitesía.

La misiva, que evita mencionar a Infantino por su nombre pero le señala sin ambages, denuncia 'un intento orquestado por parte de algunos de socavar la FIFA' y rechaza de plano las excusas del organismo. Según los firmantes, no se trató de un simple error de procedimiento, sino de una 'ruptura de confianza con las mismas instituciones a las que la FIFA existe para servir'. Se han despachado a gusto, vaya. Y ojo, porque el boicot que la UEFA lleva semanas amenazando con activar sigue vigente mientras Infantino siga en el cargo.

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Por qué el fútbol está que arde y la carta que lo cambia todo

El caldo de cultivo es explosivo. Hace apenas una semana, la FIFA celebraba una reunión de su comité de gestión en Marruecos que se cerró con un comunicado de apoyo incondicional a Infantino. Nada de debatir abiertamente en la sede de Zúrich, como piden ahora las confederaciones rebeldes. La carta tilda de 'silencio donde debería haber responsabilidad, distancia donde debería haber apertura' esa maniobra, y la descripción no puede ser más gráfica: la FIFA ha pasado de ser el árbitro del fútbol mundial a parecer un club de amigos que se tapa las vergüenzas.

Por si la fallida venta de acciones no fuese suficiente gasolina, el viernes saltó otra bomba: el Daily Telegraph reveló que la UEFA hizo un 'pago de salida' de seis dígitos a una empleada que supuestamente mantuvo una relación con Infantino cuando él era secretario general de la UEFA. El propio organismo europeo confirmó la transferencia, asegurando que se ajustaba a la normativa de la época. La FIFA ha salido al quite acusando a 'algunos' de querer debilitar el mandato democrático de Infantino mediante 'insinuaciones falsas', pero el daño reputacional es difícil de esconder. La declaración oficial de la FIFA, difundida el sábado, tacha de 'falsas' las acusaciones y subraya que 'el presidente de la FIFA ha negado categóricamente estas alegaciones'. Pero la sombra del pago ya se ha convertido en el nuevo frente de la crisis.

El fútbol mundial está viendo cómo la FIFA se parte en dos, y la carta de este lunes es solo el principio.

La burbuja Infantino: de hombre de la UEFA a presidente bajo fuego

¿Por qué estamos ante un culebrón de manual? Porque Infantino llegó a la presidencia de la FIFA en 2016 avalado precisamente por la UEFA, en la que había trabajado dieciséis años y donde era secretario general. Ver ahora a su antigua casa liderando la rebelión es el plot twist que nadie esperaba, aunque en los últimos años ya habíamos visto tensiones con la Champions League y el nuevo formato. Este precedente nos recuerda inevitablemente a Joseph Blatter, que también fue presidente de la FIFA durante años hasta que los escándalos de corrupción lo devoraron. Aquí el detonante ha sido distinto —el intento de vender parte del Mundial— pero la dinámica es idéntica: un líder aislado, que desprecia las instituciones que le encumbraron y que se aferra al poder con la única defensa de que sus detractores fabulan.

Lo que viene ahora no es una pataleta pasajera. La UEFA mantiene su amenaza de boicot, la AFC y la Concacaf han puesto el cascabel al gato, y la FIFA se limita a apelar a sus 211 federaciones para que no se dejen distraer. Pero con tres confederaciones fuera de juego y un pago difícil de justificar rondando los titulares, la pregunta ya no es si Infantino debería irse, sino cuánto aguantará sin que el resto del fútbol le gire la espalda. La próxima semana, los consejos de las confederaciones pueden ser la gota que colme el vaso.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 Qué ha pasado: UEFA, AFC y Concacaf han firmado una carta conjunta acusando a Infantino de engaño por la venta fallida de acciones del Mundial.
  • 🔥 Por qué arde: La carta habla de 'ruptura de confianza', la amenaza de boicot sigue viva y además ha salido a la luz un pago sospechoso de la UEFA a una exempleada.
  • 📲 Lo que viene: La presión sobre Infantino es máxima; los próximos días pueden decidir si el presidente de la FIFA cae o se aferra al cargo con más fuego cruzado.