Charles Leclerc acaba de protagonizar el vídeo más comentado de la semana en el paddock, y no precisamente por un adelantamiento. El piloto monegasco se ha convertido en el instructor de autoescuela más divertido de la F1 tras su aparición en Passenger Princess, la serie de YouTube de Amelia Dimoldenberg. Y lo que ha pasado en redes es un terremoto.
De instructor serio a pedir 'flat out': la clase más salvaje de la parrilla
Porque en la F1 estamos acostumbrados a ver a Leclerc con el casco puesto y el gesto serio, pero aquí se ha soltado. Nada más arrancar, el monegasco le ha soltado a Dimoldenberg que pisara a fondo. "Flat out", le decía, mientras ella se agarraba al volante. Y por si la escena ya era suficiente, él remataba con un comentario digno de meme: "Lo peor que puede pasar es que acabemos en la grava". Humor seco, justo el que tanto le pedía el paddock.
El vídeo no se queda ahí. Entre curva y curva, Leclerc confesó que él y Lewis Hamilton tenían un plan para hacer música juntos. Plan que, según sus palabras, "no llegó a ninguna parte". Ahora los fans sueñan con un dúo de piano y batería, o con un podcast entre los dos. Lo que sí sabemos es que la química entre el monegasco y la presentadora es oro puro. Dimoldenberg, que ya ha subido al coche con George Russell, Oliver Bearman, Carlos Sainz y Oscar Piastri, consigue que estos pilotos bajen la guardia como nadie. Y todo esto después de que el de Ferrari ganara en Silverstone y acumule ya 126 puntos en el campeonato. Buen momento para soltarse la melena.
Las redes se rinden al 'golden retriever' de la F1
Los comentarios en Reddit no han dejado lugar a dudas: este es el lado más adorable de Leclerc. "En todos mis años no creo haber visto a Charles de tan buen humor. ¡Mis dieces para ella!", escribía un fan. Otro apostillaba: "¡Mi favorito hasta ahora! Charles estaba dispuesto a todo, y Amelia, como siempre, genial". La comparación que más se repite es la del golden retriever: ese perro que mueve el rabo sin parar. "Es el golden retriever más grande que he visto nunca en Leclerc", soltó alguien. Y con razón.
A estas horas, el episodio roza el millón de reproducciones —600.000 mientras escribo esto— y acumula más de 42.000 me gusta. La petición unánime: que Max Verstappen sea el próximo en subirse al coche. "Tienen mucha química. Ojalá consigan que Max lo haga algún día". Y ojo, porque si el neerlandés se anima, la F1 entera se pararía a verlo.
Leclerc ha mostrado una faceta tan desenfadada que sorprende incluso a sus seguidores más fieles.
Por qué 'Passenger Princess' es el formato perfecto para humanizar a la parrilla
La F1 lleva años intentando acercar a los pilotos al público joven: redes sociales, documentales, directos en Twitch. Pero pocas ideas han funcionado tan bien como este programa de YouTube. La clave está en la vulnerabilidad: un piloto de élite, en un coche de calle, enseñando a conducir a una mujer que no se corta. No hay tiempo para el discurso ensayado; todo es improvisación, risas nerviosas y algún que otro grito. Y eso conecta.
Russell, Bearman, Sainz y Piastri ya pasaron por el asiento del copiloto, pero Leclerc ha elevado el listón con su desparpajo. La serie, producida por la célebre entrevistadora de Chicken Shop Date, se ha convertido en el nuevo fenómeno viral del automovilismo. Y lo mejor es que no necesita explicaciones: basta con ver a Leclerc riendo a carcajadas para entender que este es el contenido que la F1 necesitaba.
Leclerc, el piloto que nunca se ríe, se ha soltado tanto que parece otro. Y el mundo de la F1 se lo agradece.
El chisme en 3 claves (TL;DR)
- 👀 Qué ha pasado: Charles Leclerc apareció en 'Passenger Princess' y se convirtió en el profesor más divertido de YouTube.
- 🔥 Por qué arde: Su humor seco, el vacile con Hamilton y las 600.000 reproducciones han incendiado las redes.
- 📲 Lo que viene: Los fans ya piden a Max Verstappen como próximo invitado; si acepta, será histórico.


