Alguien está vaciando las librerías de viejo de medio mundo. No es un coleccionista excéntrico. Es la inteligencia artificial.
Libreros de Barcelona, Alemania, Estados Unidos o Nueva Zelanda están viendo cómo aparecen compradores que piden lotes de cientos de libros sin regatear el precio y sin coherencia temática alguna. Pedidos de mil ejemplares de monografías descatalogadas, manuales de vinificación , dietarios de la Guerra Civil... Todo va a parar a la misma trituradora.
Por qué los libros viejos son el nuevo oro digital
La respuesta está en el slop. La internet actual está tan contaminada de textos generados por la propia IA que un modelo entrenado solo con rastreos web acaba regurgitando un bucle de desinformación. Los libros impresos antes de 2022 son una reserva de texto humano puro, sin filtrar por algoritmos generativos. De ahí que empresas como Anthropic —la creadora de Claude— hayan puesto en marcha operaciones de compra a gran escala.
El librero Marçal Font, de la Fènix en Badalona, cuenta que una empresa canadiense le hace pedidos automatizados: encargos consecutivos separados por apenas un minuto. En otras librerías españolas han recibido peticiones de más de 3.000 volúmenes. Al otro lado del Atlántico, un vendedor pasó de facturar veinte libros a la semana a vender cientos, todo a un mismo comprador indiferente al valor de mercado.
Destruir para (no) pagar dos veces
La trituradora no es un capricho sádico: es una exigencia legal. El juez federal William Alsup dictaminó en junio de 2025 que entrenar modelos con libros comprados legalmente es un uso transformador protegido por el fair use, siempre que la copia digital sustituya al ejemplar físico. Si el libro sobreviviera al escaneo, la empresa conservaría dos copias habiendo pagado una sola; el argumento del fair use se debilitaría. La destrucción es una condición para no violar los derechos de autor.
El intermediario ISBNdb lo explica sin rodeos en su web: ofrece a los laboratorios de IA lotes de entre mil y un millón de libros, acompañados de un acuerdo de confidencialidad. 'Destruir libros da mala imagen', admiten, pero es el precio de evitar demandas.
El texto humano anterior a 2022 es el nuevo petróleo, y las trituradoras industriales son las refinerías.
El plan secreto que ya no lo es tanto
Antes de la sentencia, Anthropic ya operaba en la sombra. Project Panama, un programa interno desvelado por The Washington Post a partir de escritos judiciales, se definía con un objetivo tan ambicioso como inquietante: escanear destructivamente todos los libros del mundo. El mismo documento pedía mantenerlo en secreto. ISBNdb ha convertido ese pudor en ventaja competitiva: ofrece a sus clientes la cobertura legal y reputacional que necesitan.
ZoomBooks, la firma canadiense que aparece en muchos de los pedidos españoles, niega trabajar directamente con Anthropic y se define como una librería de segunda mano dedicada al reciclaje. Sus silencios, sin embargo, son elocuentes cuando se les pregunta por el destino de los ejemplares.
Los guardianes de la memoria, entre el negocio y el expolio
Los libreros de viejo no son ajenos al dilema. Miguel Ángel Ortega, presidente de UNILIBER, recuerda que su gremio también hace preservación patrimonial. Vender para destruir les chirría. Marçal Font habla de expolio: 'Fanzines, boletines vecinales, actas de congresos de hace medio siglo… ese material no está protegido por el depósito legal y puede perderse para siempre'. La investigadora Patrícia Ventura insiste en que el conocimiento tiene que seguir siendo un bien público, no una reserva privada de un puñado de compañías.
Hype-O-Meter
Nivel de voracidad: 8/10. No es un gadget, pero el fenómeno tiene toda la pinta de un capítulo distópico que se escribe solo. La necesidad de datos libres de polución digital es real, pero el método —comprar a lo bestia y destruir— tiene implicaciones culturales que ni el fair use alcanza a justificar del todo. (La próxima vez que tires un libro viejo, recuerda que igual acaba de festín para Claude).
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Intermediarios de IA están comprando toneladas de libros viejos para escanearlos y luego destruirlos.
- 🔥 ¿Por qué importa? Esos libros contienen texto humano sin contaminar por la propia IA, justo lo que necesitan los modelos para evitar el colapso.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta: se está perdiendo patrimonio bibliográfico único para que unos algoritmos hablen mejor.



