Si pensabas que el caso Plus Ultra era solo otro escándalo de corrupción, atento: la confesión de tres directivos acaba de darle un vuelco a la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero.
Indignómetro
Nivel de impacto social: 9/10. El presunto uso de influencias para conseguir 53 millones de euros públicos y el reconocimiento de una comisión del 1% afectan a la confianza en las instituciones y al dinero de todos los contribuyentes.
Qué han confesado los directivos de Plus Ultra
Julio Martínez Martínez, Julio Martínez Sola y Roberto Roselli –amigo íntimo del expresidente, presidente y ex consejero delegado de la aerolínea– han decidido colaborar con la justicia. Sus escritos, entregados esta semana, señalan a Zapatero como pieza clave en la obtención del rescate de 53 millones de euros de la SEPI y admiten el pago de una comisión de 530 000 euros por la operación.
Sin embargo, ninguno ha concretado qué gestiones hizo exactamente el exmandatario ni sobre quién influyó. Lo que sí ratifican son los mensajes intervenidos por el Homeland Security Investigations de Estados Unidos, donde se habla de “Grupo Zapatero”, de “mordida” y de un “lacallo” que canalizaba los encargos. La veracidad de esas comunicaciones, hasta ahora puesta en duda por la defensa, queda confirmada por los propios imputados.
Por qué los mensajes de Washington son una prueba crítica
El brazo investigador del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense obtuvo en 2021 decenas de conversaciones del teléfono de Rodolfo Reyes Rojas, máximo accionista de Plus Ultra. En ellas se cruzan referencias directas a Zapatero, como el mensaje en el que el presidente de la aerolínea dice: “Lo tiene Grupo Zapatero desde esta mañana. Ya estaban en ello (dicen)”. Buena parte del relato de los directivos se apoya en ese material, cuya validez legal está en entredicho.
La defensa de Zapatero, liderada por su abogado, ya ha reclamado al juez que anule esos mensajes porque, según alega, pudieron obtenerse sin respetar las garantías constitucionales del proceso penal español. El juez, mientras tanto, ha pedido autorización expresa a Estados Unidos para utilizarlos como prueba.
La confesión que blinda la causa aunque los mensajes se caigan
Aquí está lo decisivo: aunque el juez acabe declarando nulos los mensajes por un defecto procesal, el reconocimiento de los directivos puede funcionar como prueba independiente. La jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Constitucional admite la llamada “desconexión de antijuridicidad”: si unos coimputados declaran de forma voluntaria sobre hechos que conocían, su testimonio no queda contaminado por la ilicitud de la prueba original. “La declaración de los acusados no es resultado directo de las intervenciones telefónicas ni de los registros”, ha recordado el Alto Tribunal en sentencias recientes.
Tres magistrados consultados por infoLibre coinciden en que la estrategia del expresidente se complica enormemente. “El reconocimiento de un investigado sobre la veracidad de lo que dicen esos mensajes es una prueba que suele ser importante”, resume uno de ellos. Así, la posible nulidad de los mensajes no vaciaría el contenido del caso: los datos ya están dentro por boca de los propios directivos.
La ratificación de las conversaciones convierte las declaraciones de los directivos en una prueba autónoma, aunque los mensajes originales se declaren nulos.
Antecedentes y próximos pasos judiciales
No es la primera vez que un tribunal español salva una causa mediante la desconexión de antijuridicidad. En 2021, el Supremo la aplicó en un asunto de tráfico de drogas para dar validez a la declaración de los acusados pese a que las escuchas telefónicas iniciales eran ilegales. En el caso Plus Ultra, la doctrina encaja de lleno: el testimonio de Martínez Sola, Roselli y Martínez Martínez podría mantener el foco sobre Zapatero incluso si se anula el material de Estados Unidos.
La defensa del expresidente no solo ataca los mensajes; también cuestiona el análisis del material incautado al abogado Miguel Palomero, que fue el origen de la investigación. Sin embargo, la confesión grupal añade un flanco difícil de cerrar. Mientras el juez pide la autorización a Washington y revisa si el volcado del teléfono vulneró derechos fundamentales, los tres directivos se han convertido en el comodín que puede mantener vivo el procedimiento.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Tres imputados del caso Plus Ultra han confesado el pago de una comisión y han señalado a Zapatero como pieza clave para obtener el rescate público de 53 millones.
- Por qué te importa: El dinero salió de la SEPI, es decir, del bolsillo de todos; si hubo tráfico de influencias, la confianza en el uso de los fondos públicos se resiente.
- A quién afecta: A cualquier ciudadano que financie con sus impuestos las decisiones del Estado, y a la imagen de las instituciones cuando un ex presidente está imputado.
- Hacia dónde vamos: El juez debe decidir si anula los mensajes de Estados Unidos, pero las declaraciones de los directivos podrían mantener la causa viva.




