El responsable de Substack en España revela que solo un 10% de sus creadores usa IA, frente al 50% en otras redes

El ejecutivo defiende la autenticidad como clave del éxito: los lectores buscan voces reales en un internet saturado de contenido generado por máquinas.

Hay un dato que está dando mucho que hablar en el mundillo de las plataformas y los creadores de contenido. Un estudio reciente de Pangram, empresa especializada en detectar textos generados por inteligencia artificial, ha revelado que solo el 10% del contenido largo en Substack tiene huella de IA. En LinkedIn, la cifra se dispara al 40%, y en otras redes sociales oscila cerca del 50%. Así lo explica su responsable en España, Marcos García Alonso, en una entrevista con La Vanguardia.

Marcos García Alonso, que fichó por Substack en febrero de 2026 tras liderar alianzas de entretenimiento en TikTok, lo tiene muy claro: 'Lo que la gente busca es que alguien le cuente algo. Y ese 'alguien' no es un algoritmo. La plataforma apuesta por conexiones reales frente a las métricas de vanidad que dominan otras redes. Se sustenta en las suscripciones de pago —se queda con un 10%— y, desde junio, en un programa piloto de patrocinios con marcas alineadas como Nike o Spotify.

Pero la verdadera clave no está en su modelo de negocio, sino en la barrera al contenido artificial. Mientras que en X o LinkedIn los textos largos generados por IA rozan el 50%, en en la plataforma de los escritores el porcentaje se mantiene en un tímido 10%. García Alonso lo define como 'el secreto del éxito', y en un internet cada vez más homogéneo, la autenticidad es el nuevo lujo.

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Por qué los creadores y las celebrities prefieren esta esquina de internet

No es casualidad que nombres como Rosalía, el portero del Real Madrid Thibaut Courtois o el atleta Kilian Jornet estén usando Substack. Ni que la escritora Milena Busquets haya publicado un libro basado en sus textos en la plataforma. 'No hay un contrato millonario detrás, llegan de forma orgánica porque encuentran una conexión que otras apps no les dan', aclara el directivo. La clave está en la propiedad de la audiencia: cuando un seguidor se suscribe, el creador recibe su correo electrónico, una base de datos que se puede llevar a cualquier parte.

El 55-60% de las suscripciones llegan por el descubrimiento interno —las 'notas'— y no por el ruido externo. García Alonso insiste en que el usuario de Substack es hostil a la publicidad intrusiva, y que las marcas que quieran estar presentes deben mimetizarse y aportar valor editorial, no vender zapatillas.

El fenómeno también tiene una lectura menos amable: el éxodo de periodistas y expertos que, hartos de las redacciones precarizadas o de los despidos en medios tradicionales, buscan una salida independiente. 'Queda fuera mucha materia gris y están descubriendo que pueden seguir siendo voces autorizadas pero siendo dueños de su relación con el lector', remata.

El internet que soñamos… y el riesgo de que deje de serlo

Substack no inventa nada: ya existían Blogger o WordPress. Pero centraliza la monetización, los chats, los pódcasts y hasta la traducción automática. En 2026 ha añadido defensa legal, listas de éxito y traducciones instantáneas, con España como uno de sus cinco mercados más relevantes. Con 150.000 suscriptores de pago locales y más de cinco millones globales, el crecimiento es sólido.

Sin embargo, el espejismo de la autenticidad total tiene sus grietas. La IA sigue siendo una herramienta, y plataformas como Medium o Patreon también juegan en el mismo terreno. Y la entrada de grandes marcas como patrocinadores, por muy 'alineadas' que estén, huele a que algún día el oasis podría llenarse de contenido de pago encubierto.

En una red donde manda la atención por encima de la calidad, Substack se ha erigido como la trinchera de los que todavía creen que lo importante es lo que cuentas, no cuántos likes tienes.

De momento, la receta funciona. Lectores cansados del scroll infinito, creadores exhaustos de la tiranía de la viralidad y un dato —ese 10% de contenido IA— que parece un guiño a un internet más humano. ¿Aguantará cuando lleguen las presiones del crecimiento masivo? La respuesta estará en esas mismas newsletters que hoy defienden la voz real.

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El Salseómetro

Nivel de salseo: 3/10. No hay beef entre creadores ni dramas palpitantes, pero el dato del 10% de contenido IA ha provocado un aluvión de reacciones en X y entre los propios escritores de la plataforma. Una revelación que, sin ser un escándalo, pone el foco en la batalla silenciosa por la autenticidad. (Aviso: los debates sobre IA y periodismo nunca mueren, solo se hibernan).

📱 El TL;DR (Too Long; Didn't Read)

  • 👤 De quién hablamos: De Substack y su responsable en España, Marcos García Alonso.
  • 📲 En qué red social ha pasado: En la propia plataforma Substack y en el debate público sobre IA.
  • 🔥 Por qué es viral: Porque solo el 10% de sus textos largos son de IA, frente al 40-50% de otras redes, lo que refuerza su imagen de bastión de la autenticidad.