Sí, es legal que te despidan si estás de baja por ansiedad y trabajas en tu propio restaurante. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco acaba de confirmar el despido disciplinario de un empleado que guisaba kokotxas con angulas, atendía la barra y daba instrucciones al personal mientras estaba de baja médica por trastorno de ansiedad. La sentencia es firme y deja claro que una actividad laboral incompatible con la incapacidad temporal rompe la buena fe contractual (la obligación de no engañar a la empresa) y justifica el despido sin indemnización.
Aquí no hablamos de un simple paseo ni de ir a tomar algo con los amigos. El trabajador era el propietario del bar junto a su hermano y se le veía allí todos los fines de semana sirviendo, cocinando, cobrando y siendo llamado 'el jefe' por las camareras. Vamos, que estaba currando de verdad. Y eso, según el convenio colectivo de Tubos Reunidos (la empresa que lo contrataba), es una falta muy grave porque equivale a simular una enfermedad para hacer otra cosa.
Qué pasó: kokotxas con angulas y un bar los fines de semana
El caso es de manual: un operario de la planta de Tubos Reunidos en Amurrio, con veinte años de antigüedad, abrió un restaurante con su hermano en diciembre de 2024. El 23 de diciembre pidió la baja por ansiedad no especificada (lo que se entiende como una incapacidad temporal por salud mental). A partir de ahí, en lugar de recuperarse, se le veía cada fin de semana en el local, desde las doce del mediodía hasta las cinco de la tarde, remangado y echando una mano en todo.
Los seguimientos de la empresa detallan que 'cortaba embutidos en la barra', 'estuvo guisando unas kokotxas con angulas encargada por una cuadrilla' y hasta 'arrojaba vidrio y cartones al contenedor'. Incluso un día comentó que si además dieran cenas, 'me divorciaría', lo que prueba que la carga de trabajo era alta. Cuando las camareras se referían a él como 'el jefe', la cosa ya no tenía vuelta atrás.
La empresa lo despidió el 16 de junio de 2025, y ahora el TSJPV ratifica que esa conducta es una violación de la buena fe contractual y que el castigo es proporcional.
Dirigir un bar los fines de semana es una actividad estresante que choca de frente con una baja por ansiedad. No vale decir que era solo una afición.
Por qué el tribunal lo considera una falta muy grave
El trabajador alegó que su presencia era 'puntual' y que lo hacía por ocio, no por trabajo. Pero los magistrados fueron claros: no hay afición que valga cuando tienes responsabilidades de jefe y te pones a cocinar o a cobrar. La sentencia subraya que el empleado 'no acude al bar a charlar con amigos (…) sino que asiste al establecimiento hostelero de su propiedad' y que atendía incidencias, daba instrucciones al personal y se ponía al mando cuando la carga de trabajo lo exigía.
Además, el TSJPV introduce un argumento de peso: la propia gestión de un restaurante es incompatible con una baja por ansiedad. Llevar un negocio en los primeros meses, con mucha clientela los fines de semana, genera un estrés que contradice directamente el motivo de la incapacidad temporal. Por tanto, no solo se trata de que trabajara a escondidas, sino de que su propia recuperación quedaba en entredicho.

Qué significa esto para cualquiera con una baja por salud mental
La sentencia no inventa nada nuevo. Los convenios colectivos suelen tipificar expresamente como falta muy grave que un trabajador de baja realice actividades por cuenta propia o ajena. Lo que este caso deja claro es que no hace falta un engaño flagrante: con demostrar una actividad incompatible con la dolencia basta. La empresa no tiene que probar que el empleado fingía estar mal; le alcanza con demostrar que hacía cosas que chocaban con el motivo de la baja.
¿Es esto injusto? Depende. Si tienes un trastorno de ansiedad diagnosticado, lo último que te conviene es pasarte los fines de semana al pie del cañón en la hostelería. Pero la rigidez de esta doctrina puede dejar poco margen para quien intenta mantenerse activo sin perjudicar su recuperación. Lo que aquí se castiga no es solo el trabajo, sino la apariencia de que la baja era un coladero para montar un negocio.
En la práctica, si estás de baja psicológica, cualquier actividad lucrativa o que requiera estrés va a estar bajo sospecha. La sentencia deja caer que incluso ayudar un par de horas los fines de semana en un bar puede ser suficiente para justificar un despido si el tribunal lo ve como una 'transgresión de la buena fe'. Así que ojo con lo que haces: no es el momento de emprender ni de ponerse a prueba en faena.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La justicia vasca confirma que trabajar en un negocio propio mientras estás de baja por ansiedad es causa de despido procedente, sin indemnización.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A cualquier persona con una incapacidad temporal por salud mental que realice trabajos, incluso de fin de semana, incompatibles con la baja.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Si estás de baja, sigue el tratamiento y evita cualquier actividad laboral o que suponga estrés. Ante la duda, consulta con tu abogado o sindicato antes de arriesgarte.
Si estás pasando por una crisis de ansiedad o necesitas apoyo psicológico, recuerda que el 024 es la línea gratuita y confidencial de atención a la conducta suicida del Ministerio de Sanidad, disponible 24 horas. No estás solo.



