La compra de Warner por parte de Paramount tiene un gran escollo en Europa que pone 110.000 millones al borde del precipicio

El regulador tiene hasta el 7 de julio para decidir si abre una investigación en profundidad.

La fusión de dos gigantes de Hollywood está a punto de cambiar las reglas del juego. Bruselas tiene muchas preguntas respecto a la compra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance, una operación valorada en 110.000 millones de dólares que inquieta, y mucho, a la Comisión Europea.

Como bien sabes, Paramount, de la mano de la familia Ellison y el fondo Skydance, se ha lanzado a por Warner Bros. Discovery, un imperio que atesora desde los estudios de Harry Potter hasta la CNN o HBO Max. Si el acuerdo sale adelante, David Ellison controlará uno de los conglomerados mediáticos más poderosos del mundo. La operación uniría dos de los cinco grandes estudios de Hollywood, algo que no se veía desde hace décadas.

La preocupación de Bruselas no es el tamaño en sí, sino lo que puede suponer para la diversidad cultural. Teresa Ribera, comisaria europea de Competencia, lo ha dejado claro en declaraciones a Bloomberg TV: quieren saber "hasta qué punto se reduce la capacidad de los creadores y productores para generar ideas en un mercado tan importante en términos de rentabilidad". En resumen, temen que el nuevo gigante acapare las vías de distribución y deje sin oxígeno al cine independiente y a las producciones locales europeas.

Publicidad

Europa decidirá el 7 de julio

Si bien Estados Unidos ya dio su ok, el regulador europeo tiene una fecha clave: el 7 de julio. Ese día debe decidir si da luz verde con condiciones o si abre una investigación más amplia que retrasaría la decisión otros tres meses. La Comisión ya se ha reunido con los abogados de Paramount para definir el plan de aprobación, y las medidas correctivas deberían presentarse a principios de julio.

Sede de Paramount
Sede de Paramount | Fuente: Agencias

Ribera habla de "limitaciones en términos de creatividad, reconocimiento del patrimonio cultural, idiomas" y más asuntos. Es decir, que la Unión Europea se pregunta si tras la fusión seguirá siendo posible que una película española, francesa o italiana encuentre hueco en las plataformas y en las salas.

Es lógico el temor porque, cuando se fusionan dos gigantes, el catálogo se concentra y las decisiones de programación pueden responder más a la rentabilidad global que a la pluralidad cultural. 110.000 millones de dólares en juego pueden inclinar la balanza hacia los blockbusters anglosajones y dejar a los creadores europeos compitiendo por las migajas del algoritmo.

La preocupación de la Comisión Europea es que el dominio de Paramount perjudique la exposición del cine del Viejo Continente

Lo que podríamos asegurar ya que ocurrirá en caso de salir adelante es un evidente refuerzo de su posición en salas, con la posibilidad de articular estrenos globales que combinen marcas tradicionales de Paramount con IP de Warner bajo estrategias coordinadas. Además, todos dan por hecho la transformación de su plataforma de streaming, Paramount+, en un repositorio de contenido con capacidad de competir directamente con Netflix, Prime Video y Disney Plus, ya sea junto a Max o no (habrá que esperar a lo que quieran hacer y a lo que les dejen hacer).

El caso es que nunca antes dos estudios con tanto peso histórico habían estado a un paso de fundirse en un solo imperio. El nuevo conglomerado agrupado bajo el paraguas de Paramount controlaría de forma simultánea Warner Bros. Pictures, HBO, la plataforma Max, DC Studios, los canales de televisión básicos o la división de videojuegos denominada WB Games.

Casablanca, Misión Imposible, Harry Potter, Batman, Superman, Matrix, Dune, Los Soprano, The Wire, Juego de Tronos, Succession, True Detective... La lista de franquicias es muy larga.

Paramount, ante una posición dominante

La operación, si se concreta, va a reconfigurar el panorama de Hollywood y del streaming. Paramount ya compite ferozmente con Netflix, y la adquisición de Warner le daría una biblioteca de contenidos casi infinita y una posición dominante que asusta a los reguladores. La fusión podría traducirse en más superproducciones conjuntas, pero también en una oferta menos variada a largo plazo. El cine europeo, que ya lucha por abrirse paso en las plataformas, ve en este movimiento una amenaza real a su visibilidad.

Publicidad
Harry Potter y la Piedra Filosofal
Harry Potter y la Piedra Filosofal | Fuente: Warner

No es la primera vez que una gran fusión sacude Hollywood. La compra de 21st Century Fox por Disney en 2019 ya encendió debates similares, aunque entonces Bruselas no puso tantas objeciones. Ahora, con el auge del streaming y la dependencia de las plataformas para llegar al público, la situación es más delicada. La concentración excesiva puede llevar a que las historias locales, rodadas en idiomas europeos, queden sepultadas bajo las grandes franquicias. Y eso es justo lo que la Comisión Europea quiere evitar.

David Ellison, hijo del multimillonario Larry Ellison, ha jugado sus cartas con habilidad a través de ofertas múltiples, reuniones en Washington y el apoyo de su padre. Ahora, Bruselas es el último gran escollo. Si la Comisión da el visto bueno, el tercer trimestre de este año podría ser el momento en que un nuevo titán del entretenimiento eche a andar.