El agua empieza a faltar en Segovia desde mañana. La capital aplicará las primeras restricciones al consumo y, más grave aún, el municipio de El Espinar alerta de que hasta 40.000 personas podrían quedarse sin suministro de agua potable este mismo fin de semana. La tensión por la sequía se judicializa: el ayuntamiento esparino prepara dos querellas contra la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) —el organismo que regula la cuenca—.
Qué está pasando en Segovia capital: las restricciones del sábado
Desde el sábado 28 de junio, las primeras zonas afectadas por la escasez de agua soportarán las siguientes prohibiciones: no se puede regar ningún jardín ni llenar piscinas. Las áreas donde se aplica la medida son el sur de la ciudad, La Albuera, El Carmen, la Comunidad de Ciudad y Tierra, la carretera de Valdevilla, Hontoria y Revenga con sus polígonos industriales.
El Ayuntamiento de Segovia ha comunicado que se trata de un primer paquete de restricciones para intentar garantizar que el casco urbano siga teniendo agua en los grifos. La decisión llega después de que la solución que la CHD llevaba meses prometiendo —una tubería de emergencia desde el embalse de Pontón Alto hasta la estación de Rancho del Feo— siga sin ejecutarse. Traduciendo: la obra que debía aliviar la presión sobre el sistema de abastecimiento todavía no existe y el verano ya está aquí.
Los vecinos se enteraron por los bandos municipales y la reacción es de indignación contenida. “Con el invierno que hemos tenido de lluvias, yo esperaba que este año nos pudiéramos librar de de restricciones”, lamenta un residente. La frase resume el sentir de una ciudad que ve cómo, después de un año hidrológico que no fue tan malo, la falta de infraestructura convierte cualquier episodio seco en una crisis.
El Espinar: 40.000 personas al borde del corte total
Si la situación en la capital es preocupante, en El Espinar la palabra que se maneja es emergencia. El alcalde, Javier Figueredo, ha advertido de que hasta 40.000 vecinos de la localidad y de la mancomunidad de la Mujer Muerta podrían quedarse sin agua potable este fin de semana. La causa, según el consistorio, es la inminente detención de los bombeos de emergencia que mantienen el suministro en la zona.
Figueredo no se anda con paños calientes: ha anunciado que el ayuntamiento está redactando dos querellas criminales contra la presidenta de la CHD, María Jesús Lafuente, y su director técnico. “Hemos ganado ya dos juicios a la Confederación”, afirmó el regidor, quien insiste en que no permitirán que el organismo de cuenca les imponga la entrega de la instalación sin el convenio que marca la ley.
El choque institucional deja a los vecinos en medio de una pelea jurídica que, de fondo, es muy física: si el agua deja de llegar, el ayuntamiento tendrá que empezar a repartir agua embotellada. La postal, a las puertas del verano, es la de un pueblo a punto de vivir una emergencia humanitaria en miniatura.

Por qué la gestión del agua se ha judicializado
El conflicto entre El Espinar y la CHD no es nuevo. Ya en sequías anteriores —como la de 2017, que también dejó restricciones severas en la provincia— los ayuntamientos de la zona denunciaron la falta de inversión en infraestructuras de abastecimiento. Entonces se habló de construir una conexión desde el Pontón Alto. Seis años después, la tubería sigue en el papel.
Lo que cambia ahora es la radicalización de las posturas. La CHD insiste en que el suministro está garantizado, pero no ha activado nuevas medidas ni ha ejecutado la obra. Mientras, el alcalde de la capital, José Mazarías, ha solicitado una reunión urgente con la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, para abordar la crisis. La impresión es que cada administración espera que sea otra la que dé el primer paso.
Yo lo veo así: la sequía es un fenómeno climático, pero que 40.000 personas se queden sin agua un fin de semana de junio tiene más que ver con tuberías que no se han construido que con la falta de lluvia. La eco-ansiedad (ansiedad provocada por las noticias y previsiones del cambio climático) que genera este escenario no es abstracta; es tener que ir al supermercado a por garrafas porque el grifo dejó de echar. Y en esa ansiedad, la gestión administrativa fallida pesa tanto como el mercurio del termómetro.
📅 Dónde y cuándo
- Plazo: Las restricciones en Segovia capital entran en vigor el sábado 28 de junio de 2026 y se mantendrán hasta nuevo aviso.
- Quién está afectado: Los vecinos de las zonas sur, La Albuera, El Carmen, Comunidad de Ciudad y Tierra, carretera de Valdevilla, Hontoria y Revenga (con sus polígonos industriales). Las prohibiciones afectan al riego de jardines y llenado de piscinas. En El Espinar, la alerta de corte total afecta a los residentes del municipio y de la mancomunidad de la Mujer Muerta.
- Qué se puede hacer: Cumplir las restricciones en la capital. En El Espinar, seguir los canales oficiales del ayuntamiento para conocer posibles puntos de reparto de agua embotellada si el corte se produce.
- Dónde informarse: En los bandos municipales del Ayuntamiento de Segovia y del Ayuntamiento de El Espinar, y en sus respectivas páginas web oficiales.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Desde este sábado, en media docena de zonas de Segovia capital no se puede regar el jardín ni llenar la piscina. En El Espinar, el riesgo de quedarse sin agua en el grifo es real e inminente.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A los residentes de las áreas con restricciones en Segovia y a las 40.000 personas que dependen de los bombeos de emergencia de El Espinar y la mancomunidad de la Mujer Muerta.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Infórmate por los canales del ayuntamiento, cumple las restricciones para no empeorar la situación y, si el corte se hace realidad en El Espinar, estate atento a los avisos de reparto de agua potable.



