Rivas-Vaciamadrid se convirtió anoche en el kilómetro cero de la resistencia cultural. Con 37 grados aún pegados al asfalto y un intento de cancelación que sobrevolaba la Plaza de la Constitución, el FIC 2026 arrancó con una lección clara: la cultura no se calla, pero sí se baila.
Señora!: punk, rabia y un 'Guapa de cara' que sonó a himno
Lo de Señora! no fue un concierto de apertura al uso. Fue un electrochoque. Rocío Zarzalejos condensó semanas de comentarios asquerosos en redes en una frase que prendió entre el público: "Estamos hasta las narices de que opinen de nuestros cuerpos". Y lo que vino después fue punk con gancho, el de las guitarras afiladas de María López Villodres y la batería imparable de Luke Larraona, que convertían el feminismo en baile sudoroso.
El grupo, que navega en la misma corriente que Cariño o Marlena, desplegó temas inéditos como Mejor —"para cuando has tocado fondo y empiezas a ver la luz"— y una versión de A mí ya me iba mal de antes de Aiko el grupo que empezó casi a cappella y terminó siendo un mazazo eléctrico. Pero el momento de la noche, el de las miradas cómplices entre desconocidos, llegó con Guapa de cara, coreada de principio a fin. Hacía tiempo que no veíamos al público de Rivas tan entregado tan pronto.
Ariel Rot: cuando la melancolía se convierte en repertorio de culto
Si Señora! puso la rabia, Ariel Rot trajo las cicatrices. El exfundador de Tequila y Los Rodríguez tiró de manual del rock español elegante: abrió con Vals de los recuerdos, esa postal del exilio argentino en el "frío agosto del 76", y luego hiló Hoja de ruta, Dos de corazones y guiños a Moris con Bruma en la castellana. Todo con la nostalgia justa para no caer en el museo, pero sí en la emoción a flor de piel.
El artista no dejó escapar la oportunidad de desear suerte a la selección española, que jugaba de madrugada contra Uruguay —se ve que el fútbol también es cultura en Rivas—, pero los gritos grandes llegaron con los clásicos Baile de ilusiones, Mucho mejor y un Me estás atrapando otra vez que el público cerró a pleno pulmón: "Nunca me podré alejar de ti. El señor Rot, sin hacer ruido, volvió a ser patrimonio.
El FIC 2026 demostró en su primera noche que mezclar punk emergente, rock canónico y DJ set de pop-fusión no es una fórmula rara: es exactamente la banda sonora que necesita un festival que se niega a ser cancelado.
Por qué el FIC de Rivas incomoda a algunos (y por eso mismo hay que ir)
Inés Hernand cerró la jornada con una sesión que parecía un viaje en el tiempo con esteroides: arrancó con el Berghain de Rosalía —guiño total a la diva pop que redefinió el flamenco industrial— y luego encadenó a Aitana, Las Ketchup, el Bamboléo de Gipsy Kings y hasta un merengue de Omega y Daddy Yankee. Un set sin pretensiones intelectuales pero con un instinto infalible para disparar euforia. No se trataba de pureza musical, sino de comunidad. Y funcionó.
En el fondo, lo que la primera jornada del FIC dejó claro es que el festival se ha convertido en un incómodo espejo para quienes lo intentaron tumbar antes de empezar. Ignacio Escolar lo dijo en la inauguración: "El intento de cancelación de este festival es un aperitivo de lo que viene". Y el público respondió llenando la plaza, sudando y coreando. Porque en 2026, mezclar a Ariel Rot con Señora! bajo el mismo cielo no es eclecticismo: es resistencia con bajos.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? El FIC 2026 arrancó en Rivas con punk feminista de Señora!, el rock melancólico de Ariel Rot y la sesión DJ de Inés Hernand.
- 🔥 ¿Por qué importa? El festival desafía las presiones de cancelación y demuestra que la mezcla generacional y cultural puede ser una trinchera.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos afecta: cuando un ayuntamiento apuesta por este cartel y la gente responde, el mensaje es más potente que un comunicado.



