La última emisión de ‘De Viernes’ comenzó con una ausencia evidente. Terelu Campos no ocupó su lugar habitual en la mesa de colaboradores y eso obligó al programa a reaccionar desde el primer minuto. La situación no se dejó para más adelante: se explicó nada más arrancar, ante una audiencia que ya había notado que algo no encajaba.
Fue Beatriz Archidona quien tomó la palabra para aclararlo. “Mandamos un beso muy fuerte a Terelu Campos que, como veis, esta noche no puede acompañarnos”, anunció. A su lado, el resto del equipo mantuvo el tono habitual, aunque el mensaje dejaba claro que no se trataba de una ausencia cualquiera. La presentadora añadió un poco más de contexto: “Ha tenido una complicación en el ojito y no puede estar aquí con nosotros, así que esperamos tu pronta recuperación”. No hubo más detalles en ese momento. El programa continuó, pero el hueco seguía ahí.
Un problema del que Terelu Campos ya había dado señales días antes

La situación no llegó de forma repentina. En la emisión anterior, Terelu Campos ya había llamado la atención por su imagen en plató. Apareció con gafas de sol, algo poco habitual en un espacio de este tipo. Ella misma lo explicó entonces, sin rodeos. “Me ha salido todo, llevo las gafas porque miren cómo estoy, no me pasa nada, pero es desagradable”, comentó, mostrando el orzuelo que tenía en uno de los ojos.
No lo presentó como algo grave, pero sí dejó claro que estaba relacionado con un momento de desgaste personal. “El estrés me ha provocado una bajada de defensas”, señaló. Esa referencia no era casual: en las semanas previas, su entorno familiar había estado muy expuesto mediáticamente. Unos días después, el problema terminó agravándose hasta impedirle acudir al programa.
Un cara a cara que no llegó a producirse

La ausencia de Terelu Campos no solo alteró la dinámica habitual del formato. También dejó sin resolver uno de los momentos más esperados de la noche. Todo estaba preparado para un posible encuentro con Edmundo Arrocet.
La relación entre ambos arrastra tensiones desde hace tiempo. Su vínculo con María Teresa Campos, madre de Terelu, ha sido motivo de debate en numerosas ocasiones dentro de la cadena. Esta vez, además, el contexto añadía un nuevo elemento: la publicación de un libro por parte de Edmundo en el que aborda esa etapa de su vida. Se esperaba que la colaboradora respondiera en directo. No ocurrió. Su ausencia dejó ese frente sin abrir y obligó al programa a reorganizar el contenido previsto.
A pesar de todo, Edmundo Arrocet sí estuvo presente en ‘De Viernes’. Su visita tenía un objetivo concreto: presentar públicamente a Mimi, la persona con la que mantiene una relación en la actualidad. Sin embargo, la situación no se desarrolló sin matices. Fue la propia Mimi quien puntualizó que no era su novia, introduciendo una diferencia que generó cierta incomodidad en el plató. Ese detalle dio lugar a un intercambio tenso con la presentadora. El momento no escaló más allá, pero dejó una sensación evidente de incomodidad. Con Terelu Campos presente, el tono podría haber sido distinto.
Un programa condicionado por una ausencia importante

En esta ocasión, el interés era especialmente alto. Se esperaba que reaccionara a las palabras de Edmundo Arrocet, en un momento en el que su figura volvía a situarse en el centro de la conversación televisiva. Nada de eso ocurrió. La emisión avanzó, pero con un elemento menos. El contenido siguió adelante, aunque el punto de mayor expectación quedó pendiente.
La propia Terelu Campos ya había explicado que el orzuelo apareció tras un periodo de tensión. Según su versión, el problema se manifestó cuando su cuerpo empezó a relajarse después de varias semanas exigentes. Ese proceso no es extraño. Durante momentos de alta presión, el cuerpo puede mantener un cierto equilibrio que se rompe cuando la situación se calma. Fue entonces cuando apareció el problema en el ojo.
En un primer momento no le dio demasiada importancia. Acudió al programa, lo explicó y continuó con su rutina. Sin embargo, la evolución no fue favorable. La complicación mencionada por los presentadores terminó obligándola a parar.



