La jornada de entrenamientos libres en el circuito de Suzuka ha confirmado las previsiones negativas para Aston Martin de Alonso. El AMR26 se sitúa actualmente como el coche más lento de la parrilla de Fórmula 1, ocupando las últimas plazas de la clasificación tras las dos primeras sesiones del viernes.
Ni el retorno de Fernando Alonso a la competición, después de su reciente paternidad, ha servido para alterar una tendencia que arrastra el equipo desde el inicio del campeonato. El equipo de Silverstone no logra salir de la zona baja y los datos recogidos en pista muestran una brecha insalvable con la zona media.
Aston Martin y Alonso se quedan a más de 3 segundos de la cabeza en Japón
Fernando Alonso detuvo el cronómetro en un tiempo de 1:33.596 durante la segunda sesión de libres (FP2). Este registro sitúa al piloto español a una distancia de un segundo... pero respecto al coche siguiente, el Cadillac de Valtteri Bottas, que marcó un 1:32.6. La diferencia aumenta de forma considerable al comparar los datos con la zona alta de la tabla, donde Oscar Piastri lideró con un tiempo de 1:30.1. Los 3.463 segundos de margen respecto al líder de la sesión subrayan la falta de competitividad del coche en un trazado de alta exigencia técnica como es el japonés.
El monoplaza no solo muestra carencias en velocidad, sino que se ve superado por rivales directos de la zona baja.
En la tabla de tiempos, Alonso solo consiguió quedar por delante de su compañero Lance Stroll, de un Sergio Pérez con problemas mecánicos y del debutante Arvid Lindblad, quien apenas pudo completar la vuelta de instalación por fallos técnicos. La realidad es que el AMR26 es, a día de hoy, el último coche de la parrilla por rendimiento puro.
El factor Honda y la gestión de energía
El motor Honda, que equipa a los monoplazas de Aston Martin, está sufriendo en este arranque de temporada 2026. Suzuka es un trazado que penaliza gravemente las deficiencias en el despliegue de energía eléctrica y en la recuperación de la misma (ERS). En las condiciones actuales, el propulsor japonés no alcanza el rendimiento mostrado por otras unidades de potencia como la de Cadillac o los motores de la zona media. Esta situación complica la gestión de carrera de los pilotos, que se ven obligados a defender posiciones sin contar con la potencia necesaria en las rectas largas del trazado nipón.
El mayor inconveniente técnico del equipo sigue siendo el nivel de vibraciones que presenta el chasis. Este fenómeno, que no siempre es perceptible a través de las cámaras subjetivas de televisión, afecta directamente a la estabilidad del coche y a la confianza de los pilotos al entrar en las curvas rápidas de Suzuka, como la famosa 130R. Pedro de la Rosa, embajador de la escudería, ha confirmado que el problema es de base y no tiene una solución inmediata que pase por un simple cambio de reglajes.

Según los datos analizados tras las sesiones del viernes, el equipo de Alonso trabaja en mitigar estas vibraciones para asegurar, al menos, la integridad mecánica del vehículo durante los 300 kilómetros de la carrera dominical. El objetivo de Aston Martin en Japón se ha reducido a intentar finalizar la prueba, dejando de lado cualquier aspiración a puntuar por méritos propios. La prioridad es que el coche sea seguro para correr, ya que las oscilaciones actuales comprometen la fiabilidad de los componentes de launidaddepotenciadel coche de Alonso.
Mientras otros equipos como Audi, McLaren o Racing Bulls han experimentado parones técnicos puntuales durante los entrenamientos libres, su capacidad de recuperación en pista es superior a la de Aston Martin. La estructura liderada por Lawrence Stroll se encuentra en un proceso de análisis de datos para entender por qué las mejoras introducidas no logran reducir la brecha con sus competidores. El camino para salir de las posiciones de cola será largo y las actualizaciones de Honda anunciadas para este Gran Premio todavía no han tenido un impacto real en la tabla de tiempos de este viernes.
La actividad en Suzuka continuará con la sesión de clasificación, donde el reto para Alonso y Stroll será evitar las dos últimas filas de la parrilla de salida, una tarea que, tras lo visto en los libres, resulta sumamente compleja por la falta de ritmo del AMR26.



