El plan de Antoine Griezmann para cerrar su etapa en el Atlético de Madrid por la puerta grande

El tiempo de Antoine Griezmann en el Atlético de Madrid empieza a descontar sus últimos capítulos. El delantero francés, que ya ha grabado su nombre en lo más alto de la historia del club, encara el tramo decisivo de la temporada queriendo que su despedida sea con un título bajo el brazo.

Hablar de Griezmann es hablar del jugador que ha definido el ataque del Atlético de Madrid durante casi una década. A día de hoy, el francés ya es el máximo goleador de la historia del club con 210 tantos, una cifra que parecía inalcanzable y que le sitúa por encima de leyendas como Luis Aragonés. Su impacto se ha ido midiendo en su capacidad para estar en todas las zonas del campo, sumando ya 481 partidos oficiales. Está a tan solo dos encuentros de alcanzar a Tomás Reñones y colocarse como el cuarto futbolista con más apariciones en la historia de la institución.

Este rendimiento sostenido en el tiempo es lo que le permite llegar a Antoine Griezmann este punto de su carrera con el respeto total de la grada. Aunque su salida hacia Barcelona fue un momento de ruptura, su regreso al Atlético y su entrega posterior han servido para reconstruir los puentes con la afición. El jugador ha demostrado que su fútbol depende más de la inteligencia y de estar bien colocado que de la potencia física, lo que le permite seguir siendo la pieza clave en el esquema de Simeone a pesar del paso de los años.

El gran reto de Antoine Griezmann en estos meses es no irse de vacío. El francés regresó a Madrid con la idea fija de ganar trofeos importantes y este año las opciones están sobre la mesa. Con la Copa del Rey a tan solo dos partidos de distancia, el vestuario ve en esta competición la vía más directa para que su estrella se marche con un homenaje a la altura de su categoría. Sería la forma perfecta de cerrar un círculo que empezó con su fichaje como una joven promesa y que termina como un veterano consagrado.

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En la Champions, la competición sigue siendo la gran espina clavada. El recuerdo de finales pasadas y momentos amargos sigue presente, pero el equipo se mantiene vivo en la pelea europea. Griezmann sabe que cada noche de Champions en el Metropolitano puede ser la última, y por eso su nivel de compromiso en estos partidos ha subido un peldaño. El objetivo es alargar la aventura continental lo máximo posible para que su despedida sea una fiesta del fútbol europeo y no un adiós silencioso en las rondas previas.

La decisión sobre el futuro de Antoine Griezmann y el papel de Simeone

El futuro de Griezmann sigue siendo una incógnita que solo él y su entorno resolverán cuando termine la competición. Diego Pablo Simeone ha dejado claro en varias ocasiones que el jugador se ha ganado el derecho a decidir cómo y cuándo quiere poner fin a su etapa de rojiblanco.

El gran deseo del vestuario es que la última imagen del JUGADOR como rojiblanco sea levantando un trofeo ante su afición

Existe la posibilidad de que decida seguir una temporada más, pero todo apunta a que el final está cerca. La gestión de sus minutos y su estado físico serán determinantes para ver si el "Principito" opta por un nuevo reto fuera de España o si decide colgar las botas en el club donde alcanzó su mejor nivel.

El plan de Antoine Griezmann para cerrar su etapa en el Atlético de Madrid por la puerta grande
Antoine Griezmann celebra un gol con el Atlético de Madrid esta temporada Fuente: @Atleti

Lo que parece innegociable es que, de producirse la salida, esta debe ser con un homenaje a la altura de un rey. El club prepara ya diferentes escenarios para que el reconocimiento a Griezmann sea unánime. No se busca solo una despedida institucional, sino que el jugador sienta el cariño de una afición que le ha perdonado y le ha vuelto a elevar a los altares. El desenlace de esta historia está en sus botas, y la posibilidad de que su última imagen sea levantando un trofeo es el motor que impulsa sus últimas actuaciones en el campo.

El fútbol de Griezmann, el de ser el más listo

Lo que hace diferente a Griezmann de otras estrellas de la élite mundial es su capacidad para entender qué necesita el equipo en cada segundo. No es el jugador más rápido ni el más fuerte, pero es el más listo. Sus controles, sus pases al hueco y su forma de orientar el juego regalan un valor añadido a cada partido que disputa. Esta mimetización con el estilo de juego del Atlético es lo que hace que su posible falta sea tan difícil de cubrir en el futuro. Es un futbolista que mejora a los que tiene alrededor, facilitando el trabajo de sus compañeros de ataque.

Incluso en los días donde el equipo sufre, el francés suele aparecer para dar una salida limpia al balón o para organizar la defensa desde la primera línea de presión. Ese esfuerzo defensivo, poco común en estrellas de su calibre, es lo que le ha permitido ser el líder del grupo, por encima de capi. Su fútbol es un regalo para el espectador que aprecia los detalles tácticos, y su capacidad de sacrificio ha sido la mejor forma de pedir perdón por los errores del pasado. Griezmann encara sus últimos bailes con la tranquilidad de quien sabe que ya es historia viva del club.

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