"Va a ser duro para mí": Belén Esteban se rompe tras la inesperada expulsión de 'Top Chef'

La última gala de 'Top Chef' en Televisión Española ha confirmado que el nivel de exigencia ha subido varios peldaños, cobrándose una víctima que nadie quería ver salir tan pronto.

La última entrega de 'Top Chef' emitida en La 1 ha dejado a la audiencia y a los propios concursantes con el corazón en un puño. Acostumbrados a las risas y al compañerismo que suele reinar entre las celebridades, la expulsión de esta semana ha supuesto un verdadero trago amargo para todos. El nivel de exigencia ha subido de golpe y, por desgracia, le ha costado el delantal al mayor apoyo de Belén Esteban.

El actor andaluz no era un concursante y ya. Su carisma y su forma de arropar al resto lo habían convertido en el pilar emocional de la edición. De hecho, varios de los famosos que se dejaron la piel cocinando esta semana no dudaron en calificarlo como la alegría del programa. Para ellos, Mariano Peña era “el corazón del grupo”. Perder a alguien así en un formato donde la presión psicológica es intensa pasa factura. Especialmente a Belén Esteban, que protagonizó uno de los momentos más sensibles.

El reto imposible de los postres con casquería 'Top Chef'

El reto imposible de los postres con casquería 'Top Chef'
El reto imposible de los postres con casquería 'Top Chef' | Fuente: RTVE

Los jueces de 'Top Chef' decidieron que ya estaba bien de contemplaciones y plantearon un triple salto en la dificultad de las recetas. La primera prueba consistía en elaborar un postre. Hasta ahí todo normal. El problema es que el ingrediente principal obligatorio era la casquería. Una locura técnica que descolocó por completo a los famosos, obligándoles a mezclar técnica pura, valentía y muchísima imaginación para no presentar un desastre absoluto.

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Llegó el temido momento de la cata y los resultados fueron una auténtica montaña rusa. Paco Roncero, Eva Arguiñano y Osvaldo Gross no se anduvieron con rodeos. Hubo aplausos muy merecidos para Alejandro por su clara evolución en el concurso. También felicitaron a Desirée por clavar el sabor y a Roi por acertar de lleno con el crujiente. Pero la reina indiscutible de este arranque fue Samantha, que logró sacar adelante la “mejor crema” de la prueba y se coronó como la primera gran triunfadora.

La otra cara de la moneda fue un desfile de suspensos. A Natalia le recriminaron que su postre no estaba nada compensado en las cantidades. Belén Esteban se llevó un buen chasco cuando los expertos le dijeron que tenía “una presentación fatal”. Lo de Luis fue aún peor, ya que su plato llegó a ser calificado visualmente como una “escena del crimen”. Tote falló con el tiempo de cocción de su casquería y Mariano Peña tropezó al presentar una elaboración que parecía más un puré espeso que un postre digno de la competición.

Un volantazo sin precedentes en las reglas del juego

El nivel general fue tan flojo que los jueces de 'Top Chef' tuvieron que tomar cartas en el asunto. La condescendencia se esfumó del prime time. Se escucharon frases durísimas en las valoraciones, llegando a sentenciar con un rotundo “Este postre no es Top Chef”. El ambiente se cortaba con un cuchillo y las lágrimas de Tote Fernández fueron solo el preludio del caos organizativo que estaba a punto de desatarse. Había demasiados platos deficientes, tantos que la mecánica habitual del programa se volvió completamente inviable.

Paula Vázquez apareció en las cocinas para soltar la bomba que dejó a todos temblando. “Hemos cambiado por completo el programa de hoy”, arrancó diciendo la presentadora ante las caras de espanto de los aspirantes. Acto seguido, desgranó las nuevas normas improvisadas para salvar la noche. “No habrá prueba de equipo, todas serán individuales. Jugaréis dos pruebas en dos rondas de cinco y los peores se irán a la prueba de fuego”. Se acababa de instaurar una escabechina en toda regla.

En la primera de estas rondas a vida o muerte, Samantha hizo valer su victoria anterior para elegir a sus contrincantes. Escogió a Belén, Alejandro, Mariano y Tote. El reto era de infarto: seguir paso a paso a Eva Arguiñano mientras cocinaba en directo para replicar su receta exacta. Una carrera contrarreloj donde despistarse un segundo significaba el fracaso. Tote y Mariano no lograron seguir el exigente ritmo de la repostera y fueron enviados directos a la zona de peligro.

Luego les tocó el turno a Luis, Roi, Ivana, Desi y Natalia. Esta vez tenían que ser la sombra de Osvaldo Gross. Los problemas de ritmo fueron constantes. La presión de cocinar a la par que un profesional de ese calibre pasó factura y, tras probar los resultados, el jurado mandó a la prueba de fuego a Roi, Natalia, Desi e Ivana por no dar la talla exigida.

Una salvación inesperada y el duelo definitivo

Una salvación inesperada y el duelo definitivo
Una salvación inesperada y el duelo definitivo inesperada y el duelo definitivo | Fuente: RTVE

El problema era que seis personas no podían disputar la temida prueba de fuego. El jurado tuvo que hilar muy fino y señaló exclusivamente a Ivana, Desi, Natalia y Mariano como los autores de los peores desastres. Parecía que los cuatro se la jugaban, pero el programa de RTVE tenía un as bajo la manga. Resulta que Desi ostentaba el título de pastelera top de la semana anterior. Esto no solo le otorgó la salvación automática a ella, sino que le dio el poder de librar a alguien más. La deportista eligió a Natalia, rescatando a la cantante en el último suspiro.

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El escenario final de 'Top Chef' quedó reducido a un tenso duelo entre Mariano Peña e Ivana. Les pidieron elaborar una compleja isla flotante decorada con hilos de caramelo. Hablamos de un postre delicadísimo donde el control de la temperatura lo es todo. La estética de la elaboración dio para alguna broma en medio de los nervios, con Roi apuntando desde la galería que el postre lucía “parecido a Trump” por el pelo de caramelo.

El reloj llegó a cero y los jueces probaron las propuestas. Ivana falló con la textura del caramelo, mientras que Mariano sorprendió a todos logrando una “espectacular crema inglesa”. La decisión estaba muy reñida. Tras coronar a Samantha como la pastelera top de la semana por su gran labor, llegó el hachazo. “La persona que abandona las cocinas es Mariano”, comunicaron los jueces.

El plató se vino abajo. Los concursantes corrieron a abrazar al actor, repitiendo entre lágrimas que “Es el corazón del grupo”. Pero nadie lo sintió tanto como Belén Esteban. La colaboradora, totalmente rota y sin poder dejar de llorar, se aferró a su amigo dejando una de las reflexiones más emotivas de la temporada: “Somos como el matrimonio de Top Chef, va a ser duro para mí, porque con mirarnos ya nos entendíamos. Estoy muy triste. Le quiero un montón”, relató.

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