La Fiscalía General del Estado de Nueva York ha presentado una demanda civil contra Valve Corporation, desarrolladora y propietaria de la plataforma Steam, por presuntamente promover el juego y las apuestas ilegales a través de las loot boxes (o cajas de botín) de algunos de sus títulos más populares, entre ellos Counter-Strike 2, Dota 2 y Team Fortress 2. La acusación sostiene que la compañía ha convertido el acceso a objetos virtuales cosméticos en una forma de "apuesta encubierta" que ha captado a millones de jóvenes en todo el mundo, incluidos menores de edad.
La demanda, registrada este mismo 26 de febrero de 2026, es fruto de una investigación de la Oficina de la Fiscal General (OAG, por sus siglas en inglés) y describe el sistema de cajas de botín de Valve como "una forma de juego ilegal" que vulnera la Constitución y el Código Penal del estado de Nueva York. En el escrito oficial, la oficina sostiene que Valve ha ganado miles de millones de dólares al atraer a sus usuarios, muchos de ellos adolescentes o incluso más jóvenes, a participar en juegos de azar en busca de objetos digitales de alto valor.
En el caso de Counter-Strike 2, la Fiscalía General describe el proceso de apertura de cajas como una experiencia que se asemeja a una máquina tragaperras: una rueda animada que gira para mostrar posibles premios y se detiene en un objeto concreto. El resultado es aleatorio y se rige por probabilidades fijadas por la propia Valve, a la que el escrito llega a comparar con un casino que decide las cuotas de victoria.
Las recompensas son objetos puramente cosméticos —sombreros, apariencias de armas o aspectos visuales—, pero con el importante matiz de que, pese a no tener funciones jugables, pueden alcanzar un valor económico extraordinario en los mercados digitales. La propia Fiscalía recuerda que el mercado de skins de Counter-Strike superó los 4.300 millones de dólares en 2025, según datos citados en la demanda, y que algunos ítems se han vendido por sumas de cientos de miles de dólares. Un aspecto del fusil AK-47 habría llegado a superar el millón de dólares en junio de 2024, de acuerdo con la oficina de Letitia James.

"Como las máquinas tragaperras, los premios obtenidos de las loot boxes se determinan al azar según probabilidades fijadas por el casino, que en este caso es Valve", señala el texto oficial de la Fiscalía. Los objetos más raros son deliberadamente muy difíciles de conseguir y, por tanto, más valiosos. El usuario paga por la oportunidad de obtener uno de esos premios escasos, sin garantía de éxito y con la posibilidad de repetir indefinidamente la operación.
Valve ha hecho millones incitando a menores a juegos de azar
El componente juvenil del público de estos juegos está en el centro del caso. "Valve ha ganado miles de millones de dólares permitiendo que niños y adultos por igual apuesten ilegalmente por la posibilidad de ganar premios virtuales valiosos", comenta la fiscal general Letitia James en su comunicado oficial. "Estas funciones son adictivas, dañinas e ilegales, y mi oficina está demandando para detener la conducta ilegal de Valve y proteger a los neoyorquinos".
La Fiscalía remite a estudios que vinculan la exposición temprana al juego con un mayor riesgo de desarrollar adicción en la vida adulta, y subraya que los menores, con recursos limitados y menor capacidad de juicio, son especialmente vulnerables al diseño de las loot boxes. La posibilidad de mejorar su estatus social dentro del juego, unida a la ilusión de obtener un ítem raro que se revalorice, actuaría como gancho para continuar gastando.
Otro de los elementos clave de la demanda es la facilidad con la que estos objetos virtuales pueden convertirse en dinero real. Valve ofrece su propio mercado, Steam Community Market, donde los usuarios pueden vender y comprar ítems usando saldo de Steam para adquirir videojuegos, hardware u otros contenidos. Pero, además, la investigación del fiscal general sostiene que la empresa facilita e incluso ayuda a la operativa de mercados de terceros, donde los mismos objetos pueden venderse directamente por efectivo.

El alto valor de las skins raras y la facilidad para monetizarlas han atraído también a especuladores, inversores e incluso delincuentes. Valve habría recibido cientos de miles de solicitudes de soporte por parte de usuarios que denunciaban el hackeo de sus cuentas o haber sido engañados para transferir sus objetos a terceros.
En paralelo al debate sobre el juego, Letitia James cita también el impacto de los títulos que, según ella, "glorifican la violencia y las armas", como los shooters competitivos, y advierte de que pueden contribuir a normalizar la violencia armada entre jóvenes aún en desarrollo.
Si la demanda prospera, el caso podría sentar un precedente relevante en Estados Unidos y reavivar el debate regulatorio global en torno a las cajas de botín, un asunto que ya ha generado respuestas dispares en otros países. Sin bien el Tribunal Supremo de Austria dictaminó que las loot boxes de FIFA/EA FC no constituyen juego de azar por requerir cierta habilidad, Brasil ha optado por prohibir su venta a menores como parte de un paquete de normas de seguridad en línea.
Por el momento, Valve no ha respondido públicamente a las acusaciones ni ha presentado su versión de los hechos.

