La serie diaria de RTVE sigue demostrando por qué es la líder de las tardes, y esta vez nos trae giros de guion que van a dejar a más de uno con la boca abierta. En ‘La Promesa’ las cosas nunca están tranquilas por mucho tiempo, y cuando parece que se soluciona un problema, surge otro todavía más complicado.
Esta tarde asistiremos a despedidas dolorosas, conexiones inesperadas y, sobre todo, a una amenaza que podría cambiar el destino de varios personajes principales. Manuel intenta poner orden, pero se va a encontrar con una respuesta que no esperaba, mientras que en la zona del servicio, el amor —el de verdad— parece abrirse paso entre tanta prohibición.
El corazón roto de Vera tras la confesión de Teresa en ‘La Promesa’

Teresa, que conoce bien los entresijos de lo que ocurre en la casa, decide que ha llegado el momento de la sinceridad absoluta. Se sincerará con Vera y le revelará sin rodeos qué motivó realmente la partida de Lope. No hay paños calientes en esta conversación; es la verdad cruda lo que se pone sobre la mesa.
La reacción de Vera es la que cualquiera de nosotros tendría en su lugar. La noticia deja a la joven completamente rota, pero RTVE no nos da mucha tela para cortar. Devastada por la información recibida, la doncella toma una decisión drástica en un impulso de dolor. Decide escribirle una carta de despedida a Lope. Pero no es una carta cualquiera, es una carta definitiva para cerrar esa etapa. En ella, le pide expresamente que no vuelva a contactarla nunca más.
Manuel y la misteriosa mujer de la fiesta

La fiesta que se celebra fuera de los muros de 'La Promesa' sigue dando mucho de qué hablar. Manuel, que últimamente ha tenido la cabeza en mil problemas relacionados con la gestión de la finca y los conflictos familiares, encuentra un respiro. Durante el evento, el heredero se siente inesperadamente atraído por una enigmática desconocida. No es solo una atracción física; el texto nos adelanta que establece una conexión intensa con ella.
Es algo significativo, ya que Manuel conecta con esta misteriosa mujer como hacía tiempo que no conectaba con nadie. Este hecho nos hace preguntarnos si estamos ante el inicio de una nueva ilusión que podría complicar aún más las tramas románticas del palacio o si será algo pasajero.
La encrucijada de Martina y los billetes a Nueva York

Por otro lado, Martina vive su propio drama personal en 'La Promesa', dividida entre dos mundos. La joven no aguanta más la farsa social y decide abandonar el evento con prisas. Su objetivo es reencontrarse con Adriano en el palacio. Pero la realidad la golpea de frente cuando llega Jacobo.
Este personaje sigue jugando sus cartas y hoy da un paso de gigante. Jacobo sorprende a Martina entregándole algo que podría cambiar su vida para siempre: los billetes del viaje a Nueva York. Y ojo al dato, porque no es un viaje a largo plazo; la fecha es para dentro de dos semanas, apenas quince días. Martina se queda sin palabras. Ahora tiene una cuenta atrás real sobre la mesa. La presión aumenta y tendrá que decidir si se sube a ese barco o si se queda luchando por lo que siente en ‘La Promesa’.
Un beso en el servicio, la decepción de Samuel y el chantaje de Leocadia

Pía y Petra, que hasta ahora habían sido un muro de contención en el servicio de 'La Promesa', finalmente bajan la guardia. Ambas se resignan y deciden no oponerse más a la relación de Samuel y María. Parece que han entendido que luchar contra la corriente no sirve de nada.
Sin embargo, el destino es caprichoso. Mientras ellas dan vía libre a una historia, surge otra diferente. El cura ve en primera persona cómo la complicidad entre la doncella y Carlo va en aumento. Ya no son solo miradas furtivas; la cosa va en serio. María y Carlo se sinceran. Y hoy, por fin, se besan.
Llegamos al plato fuerte del día de 'La Promesa', el conflicto que da título a nuestro análisis. La situación económica de la familia Luján ha sido un quebradero de cabeza constante, pero hoy vemos algo de luz. Alonso y Manuel han estado echando cuentas y, finalmente, el marqués logra saldar parte de lo que le debe a Leocadia. Este movimiento es estratégico: al pagar, la señora empieza a perder poder de influencia sobre el marqués.
Aprovechando esta nueva posición de fuerza, Manuel decide que es el momento de actuar. Se planta y exige a Leocadia que se vaya de ‘La Promesa’. Pero Leocadia es una mujer de recursos y no se va a ir sin pelear. La señora le da la vuelta a la conversación con maestría: si ella se marcha, Ángela se irá con ella.







