Ion Aramendi recorre cada domingo las polémicas de Gran Hermano Dúo con la misma soltura que si llevara toda la vida frente a las cámaras. Pero hubo un tiempo en que este rostro de Telecinco no pisaba platós: recorría pueblos de Segovia bajo un sol abrasador, revisando instalaciones de gas butano casa por casa. Su uniforme no era traje de presentador sino ropa de trabajo industrial.
La transformación ocurrió hace apenas 17 años. En febrero de 2009, Ion Aramendi debutó como reportero de Sálvame tras responder a un anuncio que vieron sus padres. Antes de ese salto, pasó dos años en el negocio familiar del butano, una etapa que él mismo califica como "estrés increíble" pero que le dio las herramientas de comunicación que hoy definen su estilo televisivo.
Del baloncesto profesional a las bombonas
Ion Aramendi no siempre soñó con la televisión. Su primer camino fue el deporte: jugó al baloncesto profesional hasta que una lesión truncó esa carrera. Después se licenció en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca y probó suerte en Australia, donde vivió una temporada explorando oportunidades laborales. Nada cuajó como esperaba.
Al regresar a España en 2007, con casi 30 años, tomó una decisión pragmática: entrar al negocio familiar. Su padre dirigía la empresa de butano de Hernani, y necesitaba manos. Ion aceptó revisar instalaciones de gas en la provincia de Segovia. Bombonas, válvulas, inspecciones periódicas a domicilio. Treinta y tantos grados en verano, casas sin climatización, clientes de todo tipo. Ese fue su día a día durante dos años.
Aquel trabajo me ayudó a tratar con la gente e interactuar con cualquier persona. A comunicar mejor", reconoció el presentador años después. Esa habilidad, forjada tocando timbres y explicando revisiones técnicas a personas mayores en zonas rurales, se convertiría en su mayor activo cuando los focos se encendieron.
Por qué dejó el gas: un anuncio y tres vídeos paródicos
En 2008, mientras revisaba instalaciones, sus padres vieron un anuncio en televisión: se buscaban periodistas para un nuevo programa. No especificaba cuál. Ion grabó tres vídeos de presentación con tono paródico, movilizó a amigos y familiares para que votaran por él en una fase de casting online, y quedó tercero. Suficiente para ser contratado.
El contexto reciente acelera la relevancia de esta historia. El pasado 1 de febrero de 2026, Ion Aramendi protagonizó un tenso enfrentamiento con Antonio Canales en Gran Hermano Dúo, demostrando esa capacidad de gestión aprendida años atrás:
- Frenó comentarios machistas de concursantes en la gala del 19 de enero con un mensaje directo sobre respeto
- Gestionó conflictos explosivos entre participantes que robaban comida, imponiendo sanciones
- Mantuvo la autoridad del programa frente a personalidades difíciles sin perder la compostura
- Cortó debates que escalaban a insultos personales, recordando límites sobre familias y físico
Esa templanza no nació en un curso de presentadores: nació tratando con clientes impacientes, explicando normativas técnicas, resolviendo problemas en tiempo real. Cuando Aramendi dice que el gas le enseñó a comunicar, no exagera. Lo vemos cada domingo.
Antes del gas: director de fábrica con 250 empleados
La etapa del butano no fue su único trabajo alejado del glamour. En 2022, Aramendi desveló otra faceta desconocida: dirigió una fábrica con 250 personas a su cargo donde fabricaban productos industriales. Aquel puesto le exigía viajar constantemente a Alemania, supervisar producción, tomar decisiones de gestión empresarial.
Más allá de la anécdota laboral, esta trayectoria revela algo crucial sobre el panorama televisivo español de 2026. Mediaset apuesta cada vez más por presentadores con recorrido vital fuera de la televisión, profesionales que aportan credibilidad y capacidad de reacción real. Ion Aramendi encarna ese perfil: alguien que gestionó equipos industriales, trató con público rural, sobrevivió a empleos físicamente duros. Esa experiencia se traduce en autoridad natural frente a conflictos televisivos que otros presentadores solo pueden simular.
| Antes de la tele | Después de la tele | Timeline |
|---|---|---|
| Jugador baloncesto profesional | Reportero Sálvame | 2009-2016 |
| Director fábrica (250 empleados) | Presentador Reacción en cadena | 2022-2025 |
| Revisor gas/butano (Segovia) | Presentador debates GH Dúo | 2024-presente |
"La tele, si la comparamos con esos trabajos, me pareció gloria bendita", confesó en 2026. Después de revisar butano a 35 grados en pueblos castellanos, gestionar un debate televisivo debe parecer vacaciones pagadas.
Qué pasará: del gas a la consolidación definitiva
Ion Aramendi se ha convertido en uno de los activos más valorados de Mediaset en 2026. Presenta los debates de Gran Hermano Dúo, gestionó Reacción en cadena durante dos años y medio (cancelado en julio 2025 por audiencias), y mantiene un perfil mediático estable sin escándalos. Su futuro en la cadena parece asegurado mientras siga demostrando esa capacidad de control que aprendió, precisamente, lejos de las cámaras.
Mientras tanto, Aramendi sigue aplicando la lección del butano: escuchar, adaptar el mensaje, no perder los nervios cuando el cliente —o el concursante— se pone difícil. Esa habilidad, forjada tocando timbres en Segovia, vale más que cualquier máster en comunicación televisiva.
El presentador nunca ha mostrado vergüenza de su pasado laboral. Al contrario: lo reivindica. Porque entiende algo que muchos en televisión olvidan: la credibilidad no se construye solo frente a cámaras, sino en las trincheras de trabajos reales, con problemas reales, tratando con personas reales. Y eso, en una industria saturada de poses, marca la diferencia definitiva.









