La luna llena influye directamente en nuestra salud. Desde hace décadas se ha debatido (y estudiado) acerca del impacto que el único satélite natural de la Tierra tiene sobre nuestro organismo, siendo recurrente que fuese parte de relatos fantásticos, siendo asociada con hombres lobo, ninfas de los lagos o sirenas, entre otros.
Sin embargo, la ciencia moderna se ha encargado de analizar, a través de diferentes estudios, cómo influye la luna llena en la salud humana, habiendo necesitado para ello de distintas investigaciones que han arrojado datos científicos que consiguen explicar lo que ocurre realmente.
LA LUNA INFLUYE EN LA SALUD DE LAS PERSONAS
Mientras los investigadores han encontrado un hallazgo inesperado en la cara oculta de la Luna, ahora nos encontramos ante nuevas evidencias científicas que nos explican la influencia de la luna llena en la salud.
El filósofo Karl Popper advirtió que una teoría deja de ser científica en el momento en el que sus defensores buscan confirmarla en lugar de refutarla, y en esta trampa han caído los estudios clásicos sobre el "efecto lunar".
Muchas de las investigaciones han buscado demostrar cómo la luna influye en los nacimientos y en comportamientos como los suicidios o la violencia, en lugar de cuestionarlo. Desde entonces hay quienes defienden el efecto de la luna sobre el cuerpo humano y quienes aseguran que no existe relación alguna entre la Luna y el comportamiento de las personas.
CÓMO AFECTA LA LUNA LLENA AL SUEÑO Y A LA SALUD MENTAL

Investigaciones modernas han podido determinar que la luna llena afecta al sueño, aunque lo hace de manera sutil. La comunidad científica comienza a estar de acuerdo en el impacto que este satélite natural de la Tierra tiene sobre el sueño.
En este sentido, la neuróloga Joanna Fong-Isariyawongse, de la Universidad de Pittsburgh y trabajadora del UPMC Sleep Medicine Center (Centro de Medicina del Sueño), ha explicado que "la luna llena puede afectar ligeramente al sueño". Destaca además que provoca retrasos en el reloj interno del cuerpo y reduce la producción de melatonina.
Para la especialista, el sueño es el vínculo clave entre la luna y la salud mental, pues considera que la falta de sueño por sí misma es un desencadenante poderoso de problemas mentales. De hecho, asegura que con el simple hecho de que haya una noche de descanso fragmentado, puede intensificar la ansiedad o provocar alteraciones en el estado de ánimo.
De esta manera, aunque la luna llena no provoca directamente episodios psiquiátricos, sí que puede desestabilizar a personas con depresión, esquizofrenia, epilepsia o trastorno bipolar, todo ello por la sensibilidad de estos pacientes a las alteraciones del sueño.
En cualquier caso, Fong-Isariyawongse deja claro que "la influencia de la luna en la salud mental es mucho menos certera que su efecto sobre el sueño", pues por el momento no se ha podido demostrar un aumento de ingresos psiquiátricos durante esta fase de la luna.
¿AFECTA LA LUNA LLENA A LAS HORMONAS?

Desde hace años, se investiga acerca de cómo afectan las fases lunares al cortisol o la serotonina. Diferentes expertos recalcan que no existe ninguna evidencia de que la luna influya en hormonas como las mencionadas u otras como la testosterona o la melatonina más allá del efecto indirecto de la luz.
Pese a que durante décadas se ha buscado una explicación, no se han podido detectar ciclos hormonales ligados a las fases lunares. De la misma manera, se ha descartado la posibilidad de que la gravedad de la luna afecte directamente a los líquidos. Esto se debe a que la fuerza gravitatoria que mueve los océanos es insignificante a escala humana.
En España, también se ha analizado si la luna llena afectaba en mayor medida a la salud cardiovascular de las mujeres que de los hombres, pero no se han encontrado diferencias en el riesgo de infarto entre sexos.
LA LUNA Y LA MENSTRUACCIÓN

Tras conocer el calendario astronómico de 2026, que viene cargado de fenómenos que nos harán mirar al cielo nocturno, también hay que tener muy en cuenta lo que la ciencia moderna nos ha explicado acerca de la relación entre la luna y la menstruación.
La aparente cercanía entre el ciclo menstrual (28 días de media) y el ciclo lunar de 29,5 días ha hecho que durante siglos se haya asegurado que ambos ritmos estaban conectados. Sin embargo, la evidencia científica moderna ha desmontado esta creencia.
Los historiadores y biólogos consideran que la supuesta sincronización menstrual en la antigüedad carece de pruebas sólidas, y los estudios actuales confirman que la coincidencia del tiempo no es más que una casualidad evolutiva. Por lo tanto, el ciclo menstrual y sus variaciones solo responden a factores internos del organismo, sin que tengan nada que ver con la luna llena u otras fases lunares.








