Cada vez se lanzan más satélites al espacio, y la falta de control ha hecho que grandes empresas del sector como SpaceX, la empresa aeroespacial estadounidense fundada por Elon Musk, haya alzado la voz, especialmente después de que hace unas semanas un satélite chino haya estado cerca de colisionar con un satélite Starlink.
Estuvo cerca de producirse una colisión catastrófica, pues estuvo cerca de procederse ese choque que pudo derivar en un verdadero caos orbital. En el espacio hay miles de satélites y el número no deja de crecer, lo que supone un gran problema y puede hacer que estos posibles accidentes sean cada vez más habituales.
SATÉLITES DE STARLINK Y CHINA ESTUVIERON CERCA DE CHOCAR

El pasado 12 de diciembre estuvo a punto de suceder una colisión catastrófica en el espacio, cuando un satélite chino de la empresa privada CAS Space pasó muy cerca de un satélite de Starlink, concretamente a solo 200 metros.
Ante este choque que estuvo muy cerca de darse, desde SpaceX han mostrado su preocupación por la forma en la que se están realizando los lanzamientos de satélites al espacio, en los que no existe coordinación, lo que puede dar lugar a accidentes en el futuro.
Aunque 200 metros pueda parecer una distancia lo suficientemente amplia, la realidad es que en la inmensidad del espacio es una gran cercanía, y es por ello por lo que desde la compañía de Elon Musk muestran sus quejas de que haya pasado tan cerca de uno de los satélites de Starlink. El problema es que la órbita terrestre está cada vez más saturada.
STARLINK Y OTROS SATÉLITES COMERCIALES

Más allá de que Starlink ofrezca internet rápido a bordo del avión, hay que tener en cuenta cómo funcionan sus satélites y cómo deben convivir con el resto de homólogos en el espacio. Es evidente que existe una gran descoordinación entre las empresas.
El pasado 10 de diciembre, el cohete Kinetica 1 de la compañía espacial privada CAS Space despegó del centro de lanzamiento de satélites de Jiuquan, en el desierto de Gobi. Su carga de lanzamiento estaba compuesta por un total de 6 satélites multifuncionales chinos, un satélite de observación de la Tierra para los Emiratos Árabes Unidos, un satélite científico para Egipto y un satélite educativo para Nepal.
Una vez transcurrieron 48 horas de su lanzamiento, uno de los satélites, aunque no se ha indicado cuál de ellos era, pasó a apenas 200 metros de distancia del Starlink-6079 (56120), a una altura de 560 kilómetros.
STARLINK Y LA BASURA ESPACIAL

Elon Musk, que "encendió" Starlink cuando España estuvo a oscuras por un apagón, ha mostrado su preocupación a través de SpaceX por la posibilidad de que haya colisiones catastróficas en el espacio en el futuro.
Este tipo de colisiones son muy peligrosas, no solo por la destrucción de los satélites, que sería el mal menor, sino por la gran basura espacial que pueden generar. Estos viajan a docenas de miles de kilómetros por hora, y en el caso de chocar uno con otro, miles de pequeños fragmentos de los satélites saldrían esparcidos a miles de kilómetros por hora.
El problema es que estos proyectiles podrían chocar con otros satélites, destruyendo sus sistemas, y dando lugar a un efecto en cadena que podría tener resultados devastadores. Es por ello por lo que el vicepresidente de ingeniería de Starlink en SpaceX, Michael Nicolls, se ha quejado a través de la red social X.
"La mayor parte del riesgo de operar en el espacio proviene de la falta de coordinación entre los operadores de satélites, y esto tiene que cambiar" manifestó Nicolls, en unas declaraciones que han sorprendido por el hecho de que no haya avisos ni coordinación entre las diferentes compañías espaciales.
Desde CAS Space han respondido de manera positiva a través de la misma red social, asegurando que a partir de ahora se coordinarán con otros operadores de satélites como Starlink para proceder. Sin embargo, recalca que esto necesita del restablecimiento de la colaboración entre ambos ecosistemas.
SpaceX se ha mostrado satisfecho con la respuesta de la empresa espacial china, por lo que parece que este incidente ha quedado resuelto. No obstante, es una realidad que cada vez hay más satélites en órbita, por lo que crecen los riesgos de que pueda haber colisiones espaciales en el futuro.
RUSIA AMENAZA LOS SATÉLITES STARLINK

Los servicios de inteligencia de Francia y Canadá consideran que Rusia se encuentra trabajando en un nuevo tipo de arma para atacar la constelación de satélites Starlink. Esto se debe a que la red de internet en órbita baja de Elon Musk sigue siendo clave para las comunicaciones en Ucrania durante la guerra con Rusia, ayudando a la coordinación civil en zonas de bombardeos.
El despliegue de esta innovación armamentística rusa podría suponer la destrucción de los satélites Starlink para cortar toda comunicación de Ucrania. Este sistema que está desarrollando Rusia tendría la capacidad de liberar en el espacio miles de diminutos proyectiles metálicos, que podrían golpear estos satélites y dejarlos fuera de servicio.
Este arma no solo apuntaría a un satélite, sino que liberaría una nube de perdigones que sirva para crear una zona extensa de impacto en la órbita baja terrestre. No obstante, lo más peligroso es que no solo afectaría a los satélites de Starlink, sino que también afectaría a otros satélites de comunicaciones, navegación y observación que operan en la misma región orbital.
A esto hay que sumar que los fragmentos que puedan resultar de estas explosiones podrían llevar a un efecto dominó de colisiones, haciendo que pudiese ser peligrosa y dejar inutilizable gran parte de la órbita baja durante años.
Es importante recordar que la red de Elon Musk es fundamental para Ucrania, ya que permite comunicaciones de alta velocidad y conectividad en aquellas zonas que han sido destruidas por bombardeos, por lo que Rusia considera que atacar los satélites Starlink es una buena opción. Se trata para ellos de una forma de impedir las comunicaciones ucranianas.






