Young Miko se consagra en su sesión con Bizarrap

Ya es momento de poner a Young Miko en el espacio que le corresponde. La puertorriqueña tiene ya un par de años perfilándose como una de las artistas clave de la música urbana, pero su nueva sesión con Bizarrap, la ‘Music Session 58’, confirma algo que debía ser evidente, hace mucho tiempo: es la mejor rapera femenina del momento en español, y probablemente tenga argumentos para quitar de allí su género. 

Es cierto que está bien acompañada. Nombres como el de Villano Antillano, Nicky Nicole, Nathy Peluso o Tokishna dejan claro que hay buena camada de artistas femeninas en género, pero su flow tan particular sirve para separar a Miko de las competidoras, y su eterno retorno al hip hop más puro, con más influencias de la costa este de Estados Unidos que del reguetón de su isla (al menos en sus canciones propias, las colaboraciones con Feid o Bad Gyal del son otro tema).

Eso se muestra precisamente en su colaboración con el argentino. La artista está menos interesada en sonar en la radio o en las discotecas que en los coches con la ventana abajo o bien caminando por el barrio o sentada en un banco con sus amigos. Es una demostración de que no necesita ir por el dem bow para armar un hit, y dado que ya estamos hablando de 5 millones de reproducciones a la hora de escribir este texto, parece seguro que ya tiene otro entre manos.

Será interesante saber ahora los planes a futuro de ambos artistas. Miko tiene ya dos años desde el lanzamiento de primer disco, ‘Trap Kitty’ pero mientras que en ese trabajo se abrazaba, como lo indica el título, al trap sus sencillos propios recientes, ‘Lisa’ y ‘Wiggy’ muestran que su interés musical es mucho más extenso, lo que también evidencian sus colaboraciones con figuras alejadas del mainstream como Akapellah o Pj Sin Suela. 

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Por el lado de Bizarrap sí parece más evidente que, al menos de momento, va a mantener la fórmula. Es que no solo ha sido un éxito asegurado, sino que para algunos artistas ha sido una oportunidad de experimentar, como Shakira rapeando, la propia Miko con su uso de las melodías o la apuesta permanente de jugar con modificadores de voz como el autotune. El juego del argentino sigue siendo igual de atractivo para artistas consagrados que para nuevos talentos, y aquí funciona una vez más.

UNA CARRERA EN ZIG ZAG

En cualquier caso, a pesar de su ascenso permanente, ha tenido una trayectoria más que variada. Por 5 años jugó fútbol de forma profesional en Puerto Rico y tras haber conseguido el éxito absoluto con un tema de reguetón puro junto a Feid ha vuelto a canciones mucho menos comerciales. De todos modos se han terminado colando en las listas de éxitos, como lo muestra el caso de ‘Wiggy’ que con sample de ‘Aserejé’ de las Ketchup incluido la llevó hasta la banda sonora del reciente juego NBA 2K24.

Esta variedad es una buena herramienta, en particular para una artista joven. No es casual que cuando buscaban recuperar su credibilidad «underground» figuras como Bad Bunny o el Dj Marshmello hayan decidido recurrir a ella cuando era hora de buscar una artista exitosa que siguiera manteniendo su conexión con la calle. En el fondo se ha vuelto un puente entre el mainstream y la periferia y aunque últimamente parece difícil sacarla de los grandes escenarios. 

YOUNG MIKO SIGUE EN EL OJO DEL HURACÁN

Otro punto importante e inescapable en la carrera de la artista es que es lesbiana, y lo es abiertamente en su música. Aunque esto también ha sido usado para vender su música al público masculino, no hay duda de que es un altavoz interesante, sobre todo por qué a diferencia de otros artistas cuya música no necesariamente lleva la sexualidad a flor de piel, Young Miko es profundamente sexual, y seguramente ella sea la primera en celebrarlo. 

Esto le da una importancia especial a su música. Lo cierto es que es bastante potente escuchar sus vivencias en un género que suele enfrentar una carga de misoginia importante, su música es un contrapeso clave y es una buena noticia que mantenga presionado el acelerador.