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miércoles, 5 octubre 2022 0:05

De los Gasol a los Hernángomez: ¿Es esta la nueva selección que merecemos?

‘La Familia’ consiguió el 18 de septiembre una victoria histórica en el Eurobasket con unas consecuencias emocionales que han dado mucho que hablar. Sin duda, la última victoria contra Francia en la final, con la actuación estelar de Juancho Hernangómez, nos dejó momentos y fotos que realmente nos hacen analizar con cierto miedo el futuro incierto y desconocido que depara la selección que conduce Sergio Scariolo.

Un cambio generacional

Si bien es cierto que las comparaciones son odiosas, un cambio generacional tan fuerte como el que ha habido ahora en la selección nacional de baloncesto de nuestro país merece por lo menos una charla intensa donde mezclar sentimientos, momentos y jugadas que ya son historia de nuestro deporte. España no era ni mucho menos la gran favorita para ganar este torneo. Selecciones como Francia, Serbia, Eslovenia o Grecia, repletas de jugadores con mucha experiencia y que brillan en la NBA, eran las mayores candidatas para alzarse con el oro. Aún así, los de Scariolo, repleto de nuevos jugadores en su equipo, se acaban llevando el trofeo con el “único secreto de estar juntos y jugar todos a lo mismo”.

El conjunto nacional siempre ha tenido en sus filas desde principios de este siglo a jugadores que han brillado por su talento individual: Pau Gasol, Marc Gasol, Juan Carlos Navarro, Ricky Rubio o Rudy Fernández. Pero parece ser que ahora han encontrado un nuevo método que, de momento, les ha salido muy rentable. Con todas estas leyendas ya fuera de la selección, y que marcaron una primera época dorada en su historia, caras jóvenes y nuevas como Darío Brizuela, Alberto Díaz, Xabi López o Usman Garuba son las nuevas esperanzas de una segunda generación que ya es una realidad.

Claves del cambio generacional: ¿es esta la nueva España de baloncesto que merecemos?

El primer campeonato de Europa que gana España fue con esta primera generación, en el Eurobasket de Polonia 2009. Allí, capitaneados por Gasol, España barrió a Francia en cuartos, hizo lo mismo con Grecia en semis y prácticamente repitió la jugada contra Serbia en la final. Aquel fue su primer oro del torneo, con un equipo aún muy joven e inexperto, pero con una recta final que no se les llegó a complicar mucho. No ha sucedido así con esta segunda generación.

Sin ser favoritos, España se lleva el Eurobasket de Alemania 2022 sufriendo mucho ante Finlandia en cuartos, pasándolo también muy mal ante Alemania en semis, y haciendo un partido muy inesperado en la final para ganar con cierta comodidad a Francia. Tirando de otros valores que no tenía aquella ‘ÑBA’, sorprendió al mundo cosechando un oro que va a dar mucho que hablar sobre si el futuro de esta selección se ha quedado en buenas manos o en las mejores manos.

Rudy, el último guerrero

De aquella mítica generación de oro que tantas alegrías nos ha dado, prácticamente solo queda Rudy, Sergio Llull y pocos jugadores más. Este primero, hizo un papel más que decente en este Eurobasket, y ha sabido capitanear esta nueva generación a la perfección hasta llevarlos a la gloria. A pesar de su edad y ya siendo suplente, dio muy buen rendimiento anotador e incluso llegó a sorprenderse de lo lejos que llegaron. Él mismo reconoció que tampoco se veían como favoritos, y se vio reflejado a la perfección cuando no dejó de llorar ni un segundo después de batir a Francia en la final.

Quizá echó mucho en falto a sus queridos hermanos Gasol, a Ricky, a Llull o aquellas maravillosas ‘bombas’ de Navarro. Lo que sí que queda claro es que ve en esta nueva selección un equipo capaz de todo, y que de momento ha sabido silenciar a sus detractores de la mejor manera posible: con un oro en su primer intento. Ya solo nos faltará ver en las siguientes competiciones si esta nueva ‘familia’ está a la altura de todo el palmarés cosechado por la anterior, se irá desinflando poco a poco con los años o terminarán por dejar en un segundo plano a aquella selección que protagonizó el mejor partido FIBA nunca visto contra Estados Unidos en Pekín 2008.