Lubina a la sal o al horno, ¿cuál sale más jugosa?

Conocida también como róbalo, la lubina es uno de los pescados más populares para servir en la mesa durante las fiestas navideñas. Su rico sabor, fácil, cocción y jugosidad, suele aprovecharse para preparar los más variados platillos; y aunque su preparación más famosa sea la lubina a la sal, esta también suele prepararse directamente al horno.

Dado su sabor, consistencia de la carne y versatilidad, este pescado suele servirse en grandes mesas y su preparación suele ser de vieja data; aunque no hay que negar que estuvo relegada por mucho tiempo tras la merluza y el bacalao. Si tienes algunas dudas relacionadas sobre cómo es mejor prepararla, quédate a conocer cómo queda más jugosa y lo que puedes hacer para convertirla en todo un manjar en tu mesa.

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Receta para preparar lubina a la sal siempre perfecta

Para preparar una lubina a la sal, simplemente necesitas el pescado limpio, pero cerrado y sal gruesa. Puedes ayudarte con clara de huevo o un poco de agua para humedecer la sal. Para prepararla, humedece la sal y pon una capa en una bandeja; pon sobre esta el pescado y termina de cubrirlo por completo, dejando solamente la punta de la cola asomada.

Lleva la bandeja al horno precalentado a 200 °C y deja que el pescado se cocine según sea su peso, unos 35 minutos para una de 2 kg y unos 50 para una de 3, 3 kg. Sabrás que está lista, cuando tires de la cola; si esta se desprende, el pescado está listo, pero si sigue firme, debes dejarlo unos minutos más.