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Segundas partes nunca fueron buenas, aquí las peores

Las segundas partes nunca fueron buena, o al menos eso es lo que se suele decir -que si se dice, por algo será-. Es cierto que en algunas ocasiones el amor ha triunfado en esas segundas oportunidades, pero no es una norma general, especialmente entre los famosos. Dar a tu ex pareja una segunda oportunidad cuando eres famoso es más complicado.

A continuación vamos a demostrar que el amor de segundas no es tan bonito como parece, aunque hay veces que sí ha triunfado, que también tenemos que decirlo. Las segundas partes nunca fueron buenas y aquí vienen algunas de las peores.

Kiko Rivera y Jessica Bueno

Segundas partes nunca fueron buenas, aquí las peores

La relación de Kiko Rivera y Jessica Bueno siempre ha estado plagada de altibajos. La pareja se conoció en el concurso de Supervivientes y desde entonces se volvieron uña y carne. Es cierto que fue Kiko Rivera el primero que mostró interés en Jessica, pero la sevillana no se hizo demasiado de rogar.

Después de salir del programa, Kiko y Jessica empezaron su relación fuera de la isla y todo parecía ir de perlas, es más, se compraron una casa en Sevilla para vivir juntos y formar una familia. Pero parece ser que este sueño se vio truncado y la pareja más que formar una familia, la deshicieron.

Lo dejaban, volvían, lo dejaban, volvían y así hasta que Kiko anunció el fin de la relación en el año 2013 a través de un mensaje de Twitter, un año después de haber sido padre. El DJ aseguró que el fin de la relación fue de mutuo acuerdo y que no había nada que inventar.