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Más de 6,7 millones de personas siguieron de media la entrevista televisiva del Papa en Italia

Un total de 6.731.000 personas siguieron de media este domingo en Italia la entrevista televisiva del Papa, con un 25,4 por ciento de ‘share’, en el programa ‘Che tempo che Fa’, de la cadena italiana Rai 3, y emitida en ‘prime time’.

La entrevista de Francisco en la televisión italiana llegó a alcanzar un pico de 32,3 por ciento de cuota de pantalla con hasta 8,7 millones de espectadores que se conectaron alguna vez a ella, según datos de la cadena.

Conducida por el popular presentador televisivo Fabio Fazio, el espacio no fue en directo. Se grabó previamente desde remoto, ya que el Pontífice permaneció en el Vaticano, pero fue emitida a las 20:00 horas, horario de máxima audiencia en Italia.

Francisco ya había sido entrevistado para televisión por el periodista Herique Cymerman, una entrevista emitida por Cuatro en 2014. En 2019, fue Jordi Évole, el que entrevistó al Pontífice en su programa ‘Salvados’ (laSexta) y también contó con él en remoto en un programa especial con historias de y testimonios del confinamiento por la pandemia en marzo de 2020.

Antes que Francisco, Benedicto XVI había participado en 2011, cuando todavía era el Pontífice, en un programa de televisión en Italia en el espacio especial ‘El Papa responde’, que tampoco fue en directo sino que fue grabado tres días antes de su emisión y con el entonces papa en el Palacio Apostólico. Sin embargo, no se trató de una entrevista por parte de un informador sino que Joseph Ratzinger respondió a seis preguntas planteadas por fieles previamente seleccionados.

En la entrevista de este domingo, Francisco habló sobre sus amistades personales y sobre temas como la inmigración o el futuro de la Iglesia. El Papa indicó por ejemplo que el camino de la Iglesia del futuro pasa por eliminar la «mundanalidad espiritual» que ha causado más daño que los «papas libertinos» y que está en la raíz del «clericalismo» del que surgen las «rigideces ideológicas» que usurpan el lugar del Evangelio. También advirtió de que lo que se hace con las personas que huyen de sus países buscando una vida mejor es «criminal» y habló de «injusticia» con los países de primera acogida como España e Italia.