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Afonía: remedios caseros para acabar con ella

A menudo ocurre que de un día para otro nos despertamos con una voz apenas audible. A pesar de nuestros esfuerzos por hablar para que todos nos oigan, sólo podemos susurrar. En este caso, hablamos de una pérdida de voz. Aunque esto es temporal, sigue siendo muy desagradable, sobre todo cuando tenemos que comunicarnos con el departamento o decir algo muy importante en ese momento y no podemos decirlo de forma audible.

Además, no hay que descuidar la pérdida de voz, ya que puede ser fuente de complicaciones, a veces muy graves. En este artículo descubrirás cuáles son las causas habituales de la pérdida de voz, algo que le ha pasado incluso a Elton John en pleno concierto, y cómo deshacerse de ellas lo más fácilmente posible.

Las cuerdas vocales

Las cuerdas vocales

Las dos cuerdas vocales son el elemento vibratorio de la voz. Colocadas en el interior de la laringe, actúan también como obturadores para la entrada y salida del aire. De consistencia fibrosa, están cubiertos por una membrana mucosa muy sensible: al calor, al frío, a los cambios de temperatura, a la humedad, a la fatiga, a la tensión, al estrés…

Cuando las estaciones cambian, el cuerpo puede verse sorprendido por los rápidos cambios de temperatura. Las cuerdas vocales son las primeras en quedar expuestas. Vamos de dentro a fuera sin prestar atención. Las bufandas siguen en el armario, pero empieza a refrescar… y ahí va el resfriado o el dolor de garganta.