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Extremadura descarta «restricciones del pasado» que «no valen» ante el incremento de casos que se espera

El vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales de Extremadura, José María Vergeles, ha insistido en que no se van a imponer medidas restrictivas «del pasado» como los cierres de establecimientos o la imposición de aforos y reducciones de horario, porque «no valen» en la fase en la que se encuentra ahora la pandemia.

En una comparecencia a petición propia ante el pleno de la Asamblea, para dar cuenta de la situación en la que se encuentra la alerta sanitaria por el coronavirus, Vergeles ha defendido que la situación actual, a pesar del incremento de casos positivos de los últimos días, que continuará al alza en el futuro inmediato, es muy diferente a la de hace un año con datos de incidencia similares.

Una situación que más favorable debido a la eficacia de la vacunación con respecto a la gravedad de la enfermedad, que se traduce en una menor presión hospitalaria, según ha explicado.

Lo que sí ha hecho el vicepresidente extremeños es insistir en la «responsabilidad» de los ciudadanos con respecto a las medidas de contención de contagios, que se resumen en la regla de las seis M (mascarillas, lavado de manos, mantener la distancia de seguridad, evitar aglomeraciones…), especialmente ante la llegada de las fiestas de navidad y las habituales reuniones entre familiares y amigos.

Por ello, ha recalcado también la importancia del «sentido común», de la vacunación y «ahora más que nunca», ha advertido, el control de la infección «depende de la responsabilidad individual de la sociedad».

«No valen las medidas restrictivas que adoptamos en el pasado. No serían admitidas porque no tenemos porcentaje de gravedad suficiente para contraponer derechos fundamentales», ha insistido.

Según ha expuesto, Extremadura se mantiene en el nivel 1 o de riesgo bajo, así como ha confirmado, a tenor de los indicadores habituales, que la «tendencia será creciente» en los próximos días, como en toda España, ha matizado, puesto que la razón de tasas supera el 0,50% (se sitúa en el 0,65%), el crecimiento a los 7 días es superior a 1 (1,15) y el crecimiento potencial supera el centenar (371).

Por tanto, «todo hace prever que la incidencia irá subiendo», ha remarcado Vergeles, quien ha situado la media de los contagios en 30 años, que salvo algunos días antes de verano nunca ha estado tan baja.

Esto es debido a que actualmente el tramo de edad con más afectados es el de 5 a 12, con una incidencia a los 14 días d 416 casos por cada 100.000 habitantes, muy superior a la incidencia de la población general, que se encuentra en 228, siguiendo de esta forma el patrón que reflejan el conjunto de las comunidades autónomas españolas, al tratarse del tramo edad que aún no está vacunado, y cuyo proceso precisamente se inicia este miércoles.

Vergeles ha remarcado que Extremadura continúa haciendo «muchas» pruebas de detección del Covid-19, que se cifran en alrededor de 20.000 semanales, que arrojan una positividad del 6,7%, frente a un 11,6% de la media nacional, que llevan al responsable de la sanidad extremeña a afirmar que la enfermedad no se está «infradiagnosticando».

VACUNACIÓN

Con respecto a la vacunación, se ha mostrado «orgulloso» de los datos que sitúan a Extremadura a la cabeza del índice de cobertura, superando el 93 por ciento de cobertura de la población, lo que dada su efectividad tanto en los contagios como para el desarrollo de la enfermedad y fallecimientos, permite también mantener cifras de presión hospitalaria «bastante controladas», y mejores que hace un año, con tasas de incidencia similares.

En concreto, actualmente en los hospitales de la región hay 43 pacientes hospitalizados, 8 de ellos en las UCI, frente a los más de 45 que había hace un año en las unidades de cuidados intensivos. «Este es el efecto de la vacuna, el efecto de la confianza en la ciencia», ha remarcado Vergeles.

Estos datos se traducen en un índice de ocupación de camas de hospital del 1,49% frente al 5,11% en el conjunto del país, y de 4,66% de las UCI, también por debajo de la media nacional del 13,10%, cifras que dan «cierta tranquilidad», si bien ha insistido en la necesidad de seguir controlando las infecciones y abundar en las recomendaciones.

Y es que, ante quienes han solicitado un plan de navidad, a la espera de que se disparen los contagios en las próximas fechas, Vergeles ha remarcado que la comunidad mantiene el mismo plan de contingencia aprobado desde que se produjera la desescalada antes del verano, y que permitiría a la región, en caso de que fuera necesario, ampliar las camas de hospital hasta las 2.000 y las de UCI hasta 200, dotadas con el personal necesario.

Asimismo, ha asegurado que durante la Navidad no se van de vacaciones ni los equipos de vacunación ni los rastreadores, que seguirán en su tarea de vigilancia epidemiológica.

VACUNACIÓN PEDIÁTRICA

Por otro lado, sobre el inicio de la vacunación de los menores de entre 5 y 12 años desde este miércoles en los centros educativos de Extremadura, ha pedido confianza en la vacunación debido a los efectos negativos en su salud.

En este sentido, y tras reconocer que el desarrollo de la enfermedad grave y el fallecimiento por Covid-19 son algo «excepcional» en los niños, ha abundado en que aún está por conocer cuantos de estos menores infectados van a desarrollar síndrome de covid persistente.

También ha advertido sobre las consecuencias psicológicas y sociales para los niños afectados, que puede ocasionar un «impacto muy importante» por la privación de su socialización y educación. Por ello, considera que hay motivos para discrepar de quienes consideran que la infección no tiene consecuencias para los niños.

11 CASOS DE OMICRON EN EXTREMADURA

Por último, ha señalado que la región ha detectado hasta el momento 11 positivos de la variante Omicron, sobre la que ha señalado que la Organización Mundial de la Salud ya la contempla como la variante dominante en el futuro, pues ya se encuentra presente en 77 países.

No obstante, ha señalado que por ahora se desconoce su capacidad para infectar, si bien reconoce que «parece que se transmite más» aunque también que provoca menos cuadros de enfermedad grave, motivo por el que se ha mostrado confiado en poder controlarla con las vacunas.