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Hostelería y ocio nocturno de Aragón abrirán según lo que permita su licencia

El Gobierno de Aragón publicará este jueves, 16 de septiembre, una orden que modula el nivel 2 de alerta en la comunidad autónoma por la pandemia del coronavirus, flexibilizando algunas de las restricciones vigentes. El ocio nocturno y la hostelería podrán abrir hasta la hora que les permita su licencia municipal, siempre y cuando no se superen las cuatro de la mañana.

En rueda de prensa, la consejera de Sanidad del Ejecutivo, Sira Repollés, ha explicado que estas medidas se toman por la mejora de la situación epidemiológica de la comunidad autónoma, con una incidencia de coronavirus a siete días de 58,5 casos por 100.000 habitantes –una cifra similar a la registrada a comienzos del mes de julio– y de 144,90 a 14 días.

Los establecimientos de hostelería podían abrir hasta ahora hasta las 00.30 horas. Tanto en este caso, como en el ocio nocturno, se permitirá el acceso de nuevos clientes hasta media hora antes del cierre, a las 3.30 horas en el caso del ocio nocturno.

Respecto a los aforos, en ambos casos serán del 50 por ciento en el interior con un máximo de 10 personas por mesa –hasta ahora eran seis– y del cien por cien en el exterior, con hasta 15 personas por mesa –frente a las 10 de ahora–. No se podrá usar la barra, ni está permitido el uso de las pistas de baile.

Las salas de juego podrán recuperar también el horario que les marque su licencia, manteniendo el mismo aforo que actualmente del 50 por ciento.

CELEBRACIONES

Repollés ha manifestado, en lo que se refiere a bodas y otras celebraciones, que podrán tener un máximo de 90 asistentes, igual que actualmente, pero se podrá ampliar esta cifra hasta completar el 50 por ciento del aforo total del establecimiento si todos los participantes en el evento presentan certificado de vacunación, de recuperación o prueba diagnóstica realizada hasta 72 horas antes en el caso de PCR o 48 horas antes en el caso de antígenos.

Las flexibilizaciones también supondrán que el número de asistentes en las reuniones sociales en el ámbito público y privado se amplíe a 30, frente a las diez que estaban permitidas hasta la fecha.

Además, como novedad, se podrá consumir comida y bebida en los cines, siempre que se garantice una distancia de metro y medio entre no convivientes. En el resto de sectores, se mantienen las medidas vigentes en estos momentos, con aforos del 75 por ciento a nivel general, tanto en cultura, comercio, lugares de culto, gimnasios, congresos y conferencias.

La consejera ha informado de que esta orden se publicará este jueves en el Boletín Oficial de Aragón y entrará en vigor a las 00.00 horas del viernes, 17 de septiembre. Asimismo, se publicará un decreto-ley por el que se mantiene la suspensión de las fiestas patronales, así como la actividad desarrollada en peñas o locales, hasta el 31 de octubre.

Repollés también ha comunicado que el Departamento está elaborando una orden específica del ocio nocturno, para la que pedirán la autorización del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, en la que se contemplarán medidas vinculadas al certificado de vacunación, o al que acredita haber pasado la enfermedad, así como al resultado negativo de pruebas diagnósticas.

«Si se nos autoriza, se puede ampliar a otras actividades», ha agregado, para remarcar que en el Departamento se están en «constante comunicación» con todos los sectores económicos.

NO FIESTAS

La consejera ha querido desligar la flexibilización de restricciones con el puente del Pilar. Ahora, «es el momento oportuno» por la situación epidemiológica, ha dicho, para observar que las fiestas patronales están suspendidas hasta el 31 de octubre.

También ha apuntado que la situación de este año «no es la misma» que en 2020, ya que el 75 por ciento de la población general está vacunada, pero hay que seguir apelando «a la responsabilidad».

Ha añadido que los botellones se han producido durante toda la pandemia y antes, aunque ha reconocido que ha podido haber más coincidiendo con las fechas en las que deberían celebrarse las fiestas patronales en las diferentes localidades de Aragón.

Ha recordado que están prohibidos de forma previa a la pandemia y ha considerado que hay que «concienciar a la población de que estamos en una situación en la que no podemos permitirnos actividades de riesgo, como los botellones». Para eso, ha dicho, se han de extremar las medidas de vigilancia.

Por su parte, el director general de Salud Pública ha indicado que Zaragoza ha celebrado eventos culturales y de otro tipo durante el verano y este mes, igual que otros municipios.

Asimismo, se están manteniendo reuniones con el Ayuntamiento de Zaragoza respecto a las actividades que tengan lugar en los días de la semana del Pilar. «Se están repasando los posibles actos» y «se está trabajando con muy buena colaboración y sintonía», ha afirmado.

Respecto a las peñas, ha esgrimido «que tienen, sobre todo en estas fechas, una actividad muy ligada a la fiestas y si no hay fiestas no tiene sentido».

SEXTA ONDA

La consejera ha detallado que la sexta onda epidémica se inició el 28 de junio, con el contagio masivo en población más joven, el 20 de julio alcanzó el pico y a partir de esa fecha se ha producido un descenso de casos, primero, rápido, y más lento en las últimas semanas.

Sobre cuando puede darse por concluida, ha comentado que existe «incertidumbre» y «nos tenemos que acostumbrar a que vamos a seguir teniendo un banco de personas susceptibles de infectarse», que hay que conseguir «que sea el mínimo posible».

«Eso marcará el fin de la sexta ola y de la pandemia», ha añadido, para advertir de que todavía deberá haber restricciones «porque todos los días tenemos contagios» y «siguen comprometidos hospitales y UCI, aunque la repercusión es mucho menor». En estos momentos, hay 180 pacientes en los hospitales aragoneses, 36 de ellos en UCI.

Ha aportado datos de la situación actual, con un índice reproductivo básico a los siete días de 0,76, la ocupación de camas de hospitalización convencional al 3,7 por ciento y de la UCI al 17,6. Éste es el único indicador que no se corresponde con un nivel de alerta 2 y «nos está costando más bajarlo», ha dicho Repollés.

También ha querido comparar la cuarta y sexta ola, con un 70 por ciento menos fallecido en esta última, con el mismo número de casos, un 45 por ciento menos de hospitalizaciones y un 69 menos de pacientes hospitalizados en UCI, fruto de la vacunación contra la COVID-19.

En el caso de las residencias, ha comparado la tercera y sexta ola, cuando ha habido en estos establecimientos un 85 por ciento menos de fallecidos con el mismo número de infectados.