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Del cuerpo al planeta: beneficios de consumir productos ecológicos

Los productos ecológicos han ido copando el mercado a lo largo de los años no por mera cuestión de moda, sino por sus grandes beneficios para nuestro organismo y, más allá, el planeta. De hecho, una sola hamburguesa vegetal ya genera en su producción casi un 90% menos de emisiones. En suma, una vía alimentaria para cuidar la salud de los nuestros y la de todo cuanto nos rodea.

El declive de la calidad alimentaria

A causa de distintos motivos que conciernen tanto a una población cada vez más ingente y a una industria alimentaria que precisa de demasiada rapidez para abastecerla, los productos que consumimos han ido perdiendo exponencialmente su calidad. Esperablemente, este hecho ha repercutido gravemente tanto en nuestra salud como en el estado medioambiental del planeta. Una muy negativa sinergia contra la que es nuestro deber combatir no tan sólo en pos de un mejor planeta, sino, también, de una descendencia sana que pueda habitarlo salvaguardándolo de todo cuanto, por activa o por pasiva, ha malogrado a lo largo de su historia.

Colateralmente, y por fortuna, esta misma situación ha provocado un auge de los productos ecológicos, cuyos beneficios hacen que el más sabroso de nuestros platos procesados palidezca. Ejemplos de ello lo son tiendas online de productos ecológicos como Organic Minimarket, un espacio especializado en alimentación bio, cosmética y complementos ecológicos mediante los que abordar nuestra salud y la del mundo. Ya que, a pesar de que relacionemos dicha clase de productos a un estilo de vida bajo ciertas restricciones, la realidad es que, simplemente, se trata de un necesario canal de regreso a la buena alimentación.

Una alimentación coherente con nuestro organismo

Contra la correcta regulación de nuestro cuerpo, la industria, siempre en beneficio propio, ha proyectado un espectro alimentario estrechamente ligado a nuestra idea del placer. El acto de comer nos genera un estado de placidez que, tanto debido a la costumbre como a la intensidad de ciertos sabores, nos ha condicionado en el consumo de alimentos recargados de todo. Des de los transgénicos, que a menudo elevan características de un producto minando su valor nutricional, hasta el alimento puro de fábrica, donde el rendimiento y las exigencias productivas para mantener la empresa a flote y ascendente destruyen la premisa de una saludable calidad.

Por el contrario, basta con tan sólo apreciar algunos de los elementos alimentarios que mejor trabajan a favor de nuestro bienestar para comprender su potencial en el organismo humano. Sin ir más lejos, segun un estudio de Harvard, los beneficios de tomar vitaminas son múltiples en muchos casos, especialmente para mujeres en edad fértil o personas bajo riesgo de osteoporosis –que, prácticamente, son la mayoría de los adultos mayores. Sin embargo, incluso si tomamos vitaminas sin necesidad aparente de recurrir a sus beneficiosos, no es en absoluto perjudicial. Ya que tanto si mantenemos una dieta equilibrada como si consumimos productos ecológicos de calidad, no suelen ser necesarios los complementos.

Beneficios de los productos ecológicos

A grandes rasgos, un producto ecológico es aquel que es ambientalmente sostenible, beneficia al consumidor i rechaza recursos artificiales tales como aportes químicos, conservantes o colorantes durante todo su proceso de producción. O, en otras palabras, una alimentación extremadamente sana si, como todo, se consume equilibradamente y que cumple sin excedentes con nuestras necesidades fisiológicas. Esto se debe a que, al no ser manipulados, los productos ecológicos gozan de más minerales y vitaminas que los alimentos procesados. Con todo ello, este tipo de productos, en comparación, son también muchísimo más saludables.

Como es evidente, y aunque se relacionan con el deporte y la buena forma, consumir productos ecológicos no va a causar impactos aparentes en seguida en nuestro aspecto. Si nuestro objetivo es el de adelgazar mediante el consumo de dichos productos, deberemos también equilibrar todo nuestro estilo de vida, ya que atiborrarse de legumbres ecológicas tampoco nos aportará nada mejor a causa del exceso. Aunque, eso sí, estaremos evitando que entren en nuestro cuerpo componentes tóxicos como residuos de pesticidas, agentes que pueden causarnos desde alergias y migrañas hasta enfermedades del corazón.

Alimentación sostenible y creativa

Del mismo modo que su beneficiosa repercusión en nuestro organismo, los productos ecológicos también son favorables a la sostenibilidad y el medioambiente. La causa principal de este hecho largamente corroborado radica en la ausencia de patrones contaminantes en su producción. Por una parte, prescindimos de las emisiones tóxicas de las fábricas y, por otro lado, en estilos de vida como el veganismo, reducen la deforestación. Esto último, debido a la omisión de tala de árboles para el cultivo de alimento para ganado, así como, en otra instancia, porque los sustitutos vegetales de la carne requieren de entre un 55% y un 99% menos de agua, también un 95% menos de tierra y generando casi un 90% menos de emisiones.

Retomando la repercusión de su consumo en el organismo, los productos ecológicos no son aburridos como la gente piensa. La variedad y el placer yace en la creatividad mediante la que se combinan. Dejando de lado los canónicos potajes de lentejas, las ensaladas mustias de una noche desganada y el pan integral de supermercado, existen miles de recetas ecológicas con las que crear platos divertidos, sanos y buenísimos. Hecho que, sin entrar en debates éticos sobre el abuso animal para el placer del ser humano, también se repite en el veganismo con productos cien por cien de plantas. Aunque dicha lucha por un mayor ecologismo se una decisión de otro tercio.